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viernes, 17 de diciembre de 2010

Patatas en salsa verde "acompañadas"




Este si que es uno de los grandes platos, por supuesto en mi modesta opinión.
Es un plato que si lo haces bien alucinas, barato donde los haya y con mil posibilidades.
Necesitamos unas patatas, básico que sean buenas buenas, de confianza, cabeza y espinas de merluza (u otro peis), ajo, cebolla y un poco perexil.
Para lograr la máxima plenitud de este plato, lo de la cocina de chup chup, el fuego lento y el cariño se eleva a la máxima expresión.
Necesitamos todo eso para hacer de este simple plato algo memorable y uno de los mejores.
Quizás no sea para tanto e influya que me encanta jeje, todo es posible ;-)

Bueno, partimos de un fondazo de pescado, como siempre, lo repetiremos hasta la muerte, pochamos hasta tostar ligeramente zanahoria, puerro, cebolla....., desglasamos con vino blanco, dejamos evaporar y añadimos nuestro pescado, cubrimos con agua y despumamos quitando toda impureza y espuma, que hierva unos 45 minutos, colamos perfectamente en superbag o el mejor colador que tengamos y al frigo hasta el día siguiente.


Al día siguiente acabamos de quitar impurezas, por supuesto el fondo está como una gelatina, si no no vale jeje


Empezamos con las patatinas, cortamos en brunoise fina unos dientes de ajo y cebolleta (cebolla, chalota....) y lo pochamos en AOVE (poco, 3-4 cucharadas soperas) con una pizca de sal.



Esto tiene que ser a fuego muy bajo, cubrir la olla y dejarlo una media hora larga hasta que empiece a coger un hermoso color tostado pero sin llegar a tostar (me se entiende????).



Mientras esto se hace solo, vamos a preparar nuestras patatas, yo las parto con una mandolina japonesa que va de lujo, imprescindible en mi cocina, así me aseguro que el grosor de todas las rodajas es igual, no hay nada peor en un guiso que unas patatas pasadas de cocción y otras "crudas".
No las partimos demasiado finas ni demasiado gordas, en la foto se aprecia el grosor, en mi mandolina el máximo posible.
No las metáis debajo del grifo una vez cortadas porque les quitaríais almidón y nos vendrá de lujo para engordar nuestra salsa verde.



Una vez que la cebolleta y el ajo esta bien pochadin (mínimo media hora, si es más mejor, y recordar que a fuego bajo bajo), añadimos las patatas y damos unas vueltas a fuego medio ya.
Una vez todo este integrado, ponemos vino blanco, un chorrín curioso jeje, que cubra todo el fondo de la olla (allá ustedes con la calidad del vino...) y dejamos reducir.



Añadimos el fondo de merluza calentín y dejamos guisar a fuego bajísimo, que salga un chup chup de vez en cuando, en mi cocina al 2-3 de 9, sin tapar.
Bueno, hay que añadir caldo hasta cubrir las patatas perfectamente, en la foto espero que se aprecie, yo lo hago a ojo, no os puedo dar cantidades.
Si sale algo de espuma retirarla perfectamente, hace poco me dijo un dios de la cocina que si sale espuma es que algo no marcha bien, hay que arreglarlo.
Yo puse un kilo de patatas más o menos, la olla tiene que ser la de mayor diámetro que tengamos para que las patatas estén lo menos montadas posible.



Ya os digo, la perfección de este plato está en lograr una salsa gorda, densa y la patata durina, entera, no deshecha ni harinosa, pensar que no añadimos nada de harina ni nada extraño para engordar la salsa, tampoco trituraremos ninguna patata, la engordaremos a güevo, a base de dar meneos y vueltas, paciencia y cariño.
Continuamente movemos la olla en círculos, como si hiciéramos un pil pil, así poco a poco las patatas van soltando su almidón y engordando el caldo, en principio líquido.
Iréis probando las patatas transcurrida media hora y veréis como están durinas aun!!!!!!!!! pero los bordes están soltando el almidón y el caldo está engordando ya.



Cuando las patatas tengan la textura que os gusta, a mí "al dente", que ofrezcan resistencia al masticado, paráis el fuego y añadís abundante perejil recién picado con un cuchillo que corte muy bien, si no lo destrozáis, se dan unas vueltas "pil pileras"para integrar todo bien y ya tenemos nuestras patatinas en salsa verde listas, exquisitas por si solas, pero a partir de aquí podéis añadir lo que queráis para rematar el plato.



En este caso y como acababa de comprar una merluza curiosina, saqué este trozo de lomo porque me encanta esta pieza, es el trozo de uno de los dos lomos que tiene la merluza, de la parte alta pegada a la pestaña, la parte más gorda.



Lo podéis hacer como queráis, en un caldo corto, al vapor, al horno, a la plancha, a vuestro gusto y posibilidades pero por dios, hacerlo poco, no lo hagáis en exceso.
Yo lo envasé al vacío en una bolsa y lo sumergí en agua caliente, sin hervir, poco tiempo, lo justo para que coja un poco de temperatura el interior, no use termómetro, a ojímetro.
El lomo aun estaba entero y tenía consistencia, así que le di un golpe de plancha por la parte de la piel y con sumo cuidado y una espátula lo saqué de la sartén y lo puse encima de la cama de patatinas en salsa verde, hilín del mejor AOVE por encima de la merluza y si queréis unas escaminas de sal, aunque yo ya estoy cansando de ellas.
Para mi gusto un platazo, yo disfruté con él como con el plato más caro del mundo.



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lunes, 13 de diciembre de 2010

Pierna de cordero


Vamos con un plato de esos de obligado cumplimiento, de los que tod@s debemos saber hacer (ja ja ja ), hay pocas cosas más típicas que una paletilla de lechazo al horno, pero por dios, no lo hagáis en navidad, no seáis ovejas y hagáis lo que hace todo el mundo, hay épocas infinitamente mejores para disfrutar de una buena paletilla...


En este caso ni era paletilla, era pierna, ni era lechazo, era cordero nacional, pero era de confianza y la economía mensual aconsejaba oveya mejor que lechazo :-)


Al tema, aprovecho este post para presentaros oficialmente la nueva joya de la cocina, que no mi nueva joya de cocina jeje, uffff aun no lo asumo ;-)
Ella se llama Máxima y es de la familia Magic Vac y me ayuda un montón en la cocina y en la logística, compro recién rulado el pescado de las niñas y lo envaso en sus raciones, me dura bastante tiempo en el frigo.
También lo envaso todo para congelar y consigo un congelado perfecto, sin un gramo del molesto y horrible hielo, igualmente lo descongelo en la bolsa de envasado despacio en el frigo y el resultado es maravilloso.
Bueno, vale, ya que parece que os la quiero vender jeje.

Vamos a hacer una típica paletilla y en vez de hacerla al horno vamos a hacerla al vapor que para mi gusto queda más jugosa.


Lo primero es hacer un adobo para el lechazo, cada uno que siga sus propias normas, yo en este caso como lo comerían las niñas también, no puse vino.
Ahora es cuando desempolvamos ese aparato extraño que antes se usaba a diario y ahora ya no hay en la mayoría de las cocinas, el maravilloso mortero.
Machacamos abundante ajo, AOVE pata negra, sal gorda, zumo de limón, salsa de soja, vinagre de jerez, tomillo y pimientas varias, yo también puse una puntina de mostaza y de jenjibre.
Le damos caña al brazo en el mortero y conseguiremos un adobo extraordinario siempre y cuando cuidemos las proporciones, no hay que pasarse poniendo ingredientes fuertes, poner poco e ir probando hasta dejarlo a vuestro gusto.
Al principio si lo probáis estará super fuerte, el ajo en crudo es muy potente, pero al "cocinarlo" pierde la fuerza y se empiezan a notar ya más el resto de aromas del adobo.



Lavamos bien nuestra paletilla debajo del grifo y la restregamos bien con sal gorda, añadimos nuestro adobo por toda ella, con cuidado de que llegue a todas las partes de la paletilla.



Una vez perfectamente adobada yo la envaso al vacío y la dejo una noche como mínimo en el frigo.
Si no tenéis envasadora la podéis meter en unas bolsas que hay que se cierran herméticamente, se hace bien igual.



Si tenéis envasadora hacerle un doble o triple sellado porque someteremos la bolsa a bastante temperatura durante bastante tiempo, no todas las bolsas aguantan así que aseguraros que la bolsa que uséis aguanta bien la temperatura.
Acordaros de tapar el hueso con papel albal para que no rompa la bolsa al hacer el vacío.

Ahora podéis hacerlo de varias formas, en una olla con agua a no muy alta temperatura o al vapor.
Yo en este caso lo hice al vapor, depende de la calidad de la carne, de la edad del bicho, del tamaño de la paletilla etc etc, podéis probar a darle una hora de vapor por cada cara, si no vais probando.



Lo malo de hacer así la carne es que no queda nada apetitosa con ese color blanquecino, aggggg, puede estar exquisita pero con ese color ....
Además el tostado superficial aporta un plus de sabor.



A mi me gusta según sale del vapor y una vez fuera de la bolsa, ponerla en una fuente de horno y meterla un ratín a 180º, si os quedo poco hecha (lo malo de esta técnica es no puedes saberlo hasta que sacas la carne de la bolsa) le metéis más horno, regando siempre la carne con el jugo que soltó para que no reseque.
Luego la metemos al horno con el grill hasta que coja color, por las dos caras. y la ponemos encima de unas patatinas panadera que habremos frito en buen aceite de oliva.
Y ya está, una vez le cojáis el punto a los tiempos y tal queda el lechazo de lujo, super tierno y jugoso a la vez, detesto el típico lechazo seco...



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domingo, 5 de diciembre de 2010

Sartén ecológica




Bueno amig@s, ultimamente han entrado en mi enana nueva y vieja casa varios cacharritos en la cocina, evidentemente han salido otros porque no hay sitio para todos.
Han aparecido una maravillosa envasadora al vacío que me tiene enamorado, esta sartén y está en camino desde lo más oscuro de esto del internet una yogurtera atómica con la que haré o espero hacer maravillosos de yogures ecológicos y con leche de V A C A.
Creo que merece la pena que os hable de mi experiencia con esta sartén porque estoy encantado con ella.
Más allá del tema ecológico y de que este libre de PFOA (ácido perfluoroctanico) y de PTFE (politetra fluoretileno), estas siglas raras no son otras cosas que compuestos químicos que a temperatura ambiente y a relativamente bajas temperaturas son inertes o dicho de otra manera, no son preocupantes y no "contagian" nada a los alimentos que en ella cocinamos.
El problema viene a altas temperaturas, sobre los 250º ( creerme que no es una cifra nada desorbitada, se alcanza) estos compuestos químicos comienzan a degradarse y emiten gases que son extremadamente nocivos, evidentemente en una baja cantidad, si no estaríamos todos muertos ya, pero...
La Agencia de Protección del Medio Ambiente considera al PFOA como probablemente cancerígeno y ha aprobado una resolución por la cual solicita el inicio del proceso de eliminación del PFOA a partir del 2010 y su desaparición total en 2015.
Bueno, dicho esto que no tiene porque interesaros, os hablaré de las virtudes de la sartén.
Al que le interese este tema estupendo, la sartén le vendrá bien y al que pase de estos temas, cosa muy respetable, también le vendrá bien porque es una pasada para cocinar.
Es perfecta y la mejor que probé hasta ahora para cocinar con poca grasa.
Yo cocino con muy poco aceite y es muy complicado conseguir buenos resultados sin apenas usar grasa.
Pues no os imagináis que lomos de merluza con una gotina de aceite le hago a las guajas, queda de restaurante "estrellado", absolutamente perfecto.
De verdad, estoy como loco con la sartencita, la compre por el tema ecológico y con la idea de solo usarla para las niñas, para no darle mucha caña y que me dure un tiempo, pero la uso para todo ahora y voy a comprar más, de otros tamaños y retirar las que tenía.
Se que hay más marcas, alguna más original que esta, no las probé aunque me imagino que irán como esta o mejor, también son mas caras.
La mía es la Jata y me costó unos 26 euros si no recuerdo mal, el tamaño mayor que hay, 26 cm, las hay negras o verdes.
El mango es de silicona, tiene un fondo de 5 mm que reparte el calor perfectamente y tiene un antiadherente cerámico que es lo mejor que vi en mi vida, de momento parece muy duradero y sin hacer el salvaje con ella estoy seguro que durará más que las de teflón.
Las hay en todos los sitios, no tendréis problema para encontrarlas.
Si alguien la compra espero que le guste tanto como a mi


miércoles, 17 de noviembre de 2010

Arroz con calamares


Antes de nada, pediros perdón por las fotos, son pocas y malas.
Este día, el arroz estaba dentro de un menú de varios platos y para 4 personas, así que estaba bastante a tope en la cocina y no pude hacer más fotos, además hay pasos bastante delicados para sacar fotos, por ejemplo cuando fríes los calamares.
Bueno, al tema, vamos a hacer un arroz que perfectamente es un plato único, es muy contundente, graso y sacia una burrada, pero que está de rico...
Lo primero, no me cansaré de decirlo y como siempre, empezamos la casa por los cimientos, hay que hacer un fondo de pescado, allá cada uno...sin esto es imposible conseguir un buen y sabroso arroz.



Yo lo hice con esta hermosa cabeza de un señor bacalao fresco fresco y unas cabezas y espinas de merluza, saqué 2,4 litros de fondo y a temperatura ambiente quedó cuajado, pura gelatina, una pasada.



En este caso doré un pelín las cebollas partidas por la mitad, luego el resto de verduras, desglasé con un poco de vino blanco, añadí el pescado y cubrí con agua.
Luego minuciosamente escogí la carne de la cabeza e hice una sopa que me prestó pola vida, pero eso es otra historia.

Cuando tengamos nuestro fondo a punto de sal y listo lo reservamos.
Vamos a hacer un arroz negro cremoso con los calamares y después lo cubriremos con un poco de ali oli y lo tostaremos con el soplete, le da un gusto exquisito al ali oli.

En el recipiente donde vayamos a hacer el arroz sofreímos a fuego bajo unos ajos cortados en láminas y una guindilla, cuando estén listos y antes de tostarlos los retiramos, la guindilla la tiramos.

En ese mismo aceite vamos a freír a fuego lo más fuerte que podamos nuestro calamar que previamente habremos estado un buen rato cortando un cuadradinos bastante menudos.
Cuanto mejor sea el calamar evidentemente mejor (ahí anduve espabilao eh?)



Este es hermoso, de potera, pero lo cogí a última hora de la mañana y ya había estado demasiadas horas entre hielo, a las 07 de la mañana lo reservé y parecía otro, cuando lo cogí su delicada piel ya había perdido su perfección.
Lo freímos muy fuerte hasta que dore, cuidado que salta, pero hay que hacerlo así para que no suelte agua y cueza, lo sacamos a papel absorbente y reservamos.



En el mismo aceite, que tendrá las bondades del ajo, guindilla y calamar, pochamos hasta que esté bien blandín cebolleta y pimiento verde, cuando esté listo añadimos nuestro arroz.



Un arroz que aunque no sea el ideal para esto nos va bastante bien y es fácil de encontrar, es el bomba.
Rehogamos nuestro arroz un rato y añadimos el calamar dorado y desglasamos todo con vino blanco y dejamos que el arroz se seque.
Ya os comente en otro post como preparábamos el tuétano, desangrarlo en agua con hielo y ponerlo en agua hirviendo un ratín hasta que se despegue del hueso de caña.



Añadimos el tuétano y esperamos a que "desaparezca" y vamos añadiendo garcilla a garcilla nuestro fondo y no paramos de remover hasta que este el arroz listo.
Previamente a añadir el fondo habremos infusionado en él un poco de azafrán tostado y luego añadimos la tinta de nuestro hermoso calamar y nos ayudamos un poco con tinta extra de la envasada, tiene que quedar el fondo bastante negro así que no os cortéis y echar bastante tinta.



Ahora ya es paciencia y esperar a que el arroz se seque para añadir una nueva garcilla.
Previamente habremos hecho un ali oli rápido con la batidora.
Mi consejo es que aprendáis a hacerlo en el mortero, poco a poco y luego ya si os apetece hacerlo con la turmix.
Yo en este caso lo hice con la turmix, es una bobada, ajo, huevo, aceite de girasol, oliva, chorrín de vinagre de jerez pata negra y sal, metemos la batidora hasta el fondo y damos caña, cuando veamos que ya esta bien firme vamos subiendo poco a poco para integrar todo el aceite.
Pues ya está, a mi en este caso se me olvidó adornarlo con las patas del calamar brevemente salteadas, me encantan..., llegaron casi con el postre cuando las vi en un rincón de la cocina...
También le va bien a este arroz unos buenos langostinos, solo los cuerpos, sin cabeza y brevemente salteados.
Podéis emplatar como queráis, así a lo gocho como yo, o en un aro redondo o cuadrado.
El ali oli igual, podéis poner más o menos, cubrirlo todo etc etc, básico tostarlo al momento de servir con un soplete, gana mucho.

Como dije al principio es una plato bastante graso, así que hay que tener cuidado de recudir bien y poner en papel absorbente los calamares después de freírlos por ejemplo.
Yo hice mucho arroz, así que ajustar la cantidad de tuétano también.
Al tostar el ali oli irremediablemente algo de aceite se escurre porque se descompone un poco, son poquitos que van sumando y a un aficionado no profesional como yo le traen de cabeza.
Lo dicho, perdonar por la presentación y por la falta de más fotos, pero animaros, ya veréis que rico esta este arrocín o arrozón ;-)

Que disfrutéis.

lunes, 8 de noviembre de 2010

La primera seta de Lolo




El otro día tras leerme varios libros y ver cientos de imágenes de setas me decidí a desvirgarme en esto del coger setas, que no en el comerlas :-)
Iba dispuesto a coger solamente boletus y níscalos que son los que creo que de momento controlo, níscalos vi uno solo y pa uno que vi me dio pena cogerlo y en el monte se quedó jeje, boletus ni soñarlos, pero vi esta preciosa seta.
La famosa amanita muscaria, matamoscas o falsa oronja.
Absolutamente preciosa, estuve como 15 minutos admirándola.
Va por ti, preciosa.
Por si alguien lo desconoce, es muy venenosa, no la que más, pero mejor no os la comáis.
Me gustó tanto y me prestó tanto verla que por eso quiero compartirla con vosotros, es la primera que veo :-)


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lunes, 1 de noviembre de 2010

Grouse






Creo que este plato se merece un post, que este animal se merece un post.
Yo nunca había oído hablar de esta maravillosa prima de nuestra perdiz.
Cuando me la nombraron en el restaurante ni me llamó la atención, pero el cocinero me contó un poco la historia del bicho y lo que iba a encontrar en el plato, no tardé en decidirme, no tenía ninguna duda, esa pal lolo.



La Grouse, red grouse o perdiz de Escocia (galopus galopus scotica) es un ave gallinácea que se encuentra en los páramos de Gran Bretaña, Escocia e Irlanda.
Su caza es única en el mundo ya que puede llegar a alcanzar los 120 km/h.
En julio se realiza un conteo por toda Escocia, si las autoridades consideran que hay un número aceptable abren la caza cuando empiece la temporada, de lo contrario habrá que esperar hasta el año siguiente.
Las poblaciones de esta especie tienen un ciclo periódico, en el cual las poblaciones tienen una densidad muy alta para pocos años después disminuir alarmantemente.
Al tema que es lo que importa, y esto está rico o no??
Pues esto es otro mundo, es una experiencia que todo amante de la gastronomía debería vivir una vez en su vida, a ser posible, más de una ;-)
Es sencillamente impresionante, impresionante en si misma como especie e impresionante como la comí yo, como la preparó el maestro.
Que dónde la comí? Pues en Arriondas, en el Corral del Indianu.
Sólo la tienen 15 días al año, llega directamente de Escocia y es un auténtico placer y suerte probarla, os lo recomiendo para el año que viene.
Nos comentaba José Antonio Campoviejo que venían llenas de pequeñas grosellas, que era un auténtico espectáculo abrirlas.
Su preparación es muy "sencilla" (si, seguro...), nada de extravanganzas ni cosas raras, se prepara en un salmis delicioso.
La pata, como suele pasar en estas aves, aporta más bien poco, pero las pechugas...ay mi madre, las pechugas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Increible, no conozco adjetivos para definirla, sólo puedo decir que como me pasó con la arcea, me quedé enamorado y tengo una cita para el año que viene.
Os aconsejo que no os la perdáis!!!!!!!



Decir que gran parte de la potencia de la grouse que comí se debía a un punto absolutamente perfecto de maduración, ignoro cuantos días y no se cuanto más hubiera aguantado, pero estaba absolutamente perfecta.


Y ahora el vídeo, por favor, tomaros un par de minutos y vedlo tod@s, los que tenéis hijos, los que tengáis pensado tenerlos, los que no, da igual, vedlo y reflexionar.

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lunes, 25 de octubre de 2010

Garbanzos, bacalao y espinacas




Vamos con uno de esos guisos clásicos, fáciles, agradecidos y baratos, de diario que hacen el momento de la comida o de la cena algo especial en esos días en los que la rutina diaria no te deja tiempo apenas para comer sentado.
A mí me encanta este plato.
Tengo dos variantes, una con ingredientes nobles, es decir, cuando me gasto pasta en bacalao y otra para el día a día, con el bacalao más barato que encuentro y en la olla express.
Hablaré de la segunda variante aunque os comentaré también como lo hago cuando quiero que salga algo espectacular.
Vamos a cocer unos garbanzos como siempre, yo en estos casos lo hago en la olla express, previo remojo de la noche anterior, con un par de cebollas enteras sin partir y unas zanahorias, a mí me gusta meterle bastante cebolla y mucha zanahoria, son tan baratas...., también podéis ponerle puerro, una hojina de laurel etc etc, al gusto o lo que tengáis por casa.
Los cocemos el tiempo que acostumbréis, a mí me gusta dejarlos un poco al dente, no blandos blandos, hasta saben distinto, tienen un ligero gusto a fruto seco, me encantan.
Una vez cocidos separamos los garbanzos, el caldo y las verduras.

Puede ser útil meter las verduras al principio en una red de esas, así es más fácil sacarlas, yo por eso meto la cebolla entera, así se saca muy fácil.
Las verduras o las tiráis o con un poco de caldo de la cocción hacéis un puré y ya tenéis primero.

Ahora tenemos los garbanzos y el caldo de la cocción.


Mientras nuestros garbanzos cocían, hacemos un refrito y trabajamos un poco con el bacalao.



Empezamos por el refrito, picamos muy fina una cabeza de ajos (a mi me gusta mucho el ajo) y en un poco más aceite del habitual la pochamos a fuego muy bajo al principio, así el aceite se aromatiza, antes de que dore añadimos un par de cebollas picadas muy finas también y pochamos aunque no demasiado.



Cuando este pochadín todo añadimos sin piedad pimentón de la vera, del mejor que podáis comprar, merece la pena, es una de las bases del plato en mi opinión, y un puntín de picante y sofreímos, reservamos.



Yo compro esos lomos que vienen desalados y congelados, son una castaña pero valen 3 euros y son una buena opción para la cocina económica del día a día.
Como no andan muy sobrados de sabor vamos a tratar de sacar lo mejor del bacalao.



Les quitamos la piel y la vamos a poner en agua hirviendo un buen rato, media hora por lo menos, al final colamos bien y salamos al gusto, veremos que sabe a bacalao, no mucho pero algo nos aporta al plato, a lo largo de la cocción despumar cuantas veces sea necesario.



Ese agua de sancochar la piel del bacalao ya reducida a la intensidad que queremos la añadimos al refrito y damos unas vueltas.



A mí me tiene pasado que al hacer esto se me empieza a montar una especia de pil pil, aunque siempre me pasó con bacalao del güeno, con estos lomitos no pasa nada jeje, son inofensivos.



Ahora tenemos los garbanzos en el caldo de cocción de los mismos y a esto añadimos este refrito con el agua de bacalao.
Dejamos cocer un poco a fuego lento.



Ahora añadimos nuestro bacalao que previamente habremos desmigado a mano y las espinacas.



Yo uso una bolsa de esas que vienen ya lavadas y solo las hojas, al principio abultan mucho y parece que no entran en la pota pero según van tocando el fuego ya van menguando y al final quedan en nada.

Aquí va en gustos, en mi opinión y con estos bacalaos tan malos es mejor deshacer bien el bacalao, que no se encuentren grandes trozos, yo lo desmigo bien a mano y luego con cuchara de madera lo muevo bien todo, así el bacalao se integra muy bien.

Y ya está, lo dejáis reposar un día entero porque como todos estos guisos están mejor y más integrados los sabores al día siguiente y a llegar de trabajar y calentarte un buen platao.
Es un plato económico, salen un montón de raciones, 3 euros del bacalao, medio kilo de garbanzos y una bolsa de espinacas de 1 euro, sano y una maravilla.

Como me gusta tanto a veces lo hago con bacalao bueno, lo desalo yo, al saconcharlo (lo de hervir la piel en agua) añado las espinas y más piel y no veas que gusto le da...
También añado la mitad del bacalao muy desmigado y lo dejo guisar bastante con los garbanzos, que se deshaga y se integre bien y luego añado otra parte del bacalao al final, que lo toque muy poco el fuego para que tenga una textura perfecta, nada de excesos de cocción, así tenemos el sabor del bacalao muy metido en el guiso y aparte el bacalao que te lo encuentras en la boca y esta maravilloso, poco hecho, en su plenitud, como tiene que estar.

Ah, en la fotos no hace justicia el color, con el flash se potencia muchísimo el color rojo del pimentón, en realidad el color del plato no es el que se aprecia en la foto que parece una pasada de pimentón de 3 pueblos.

Espero que os guste y que alguien lo incorpore a su cocina domestica porque se hace en un momento y es muy agradecido.

Que aproveche amig@s




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