miércoles, 7 de abril de 2010

Bacalao al pil pil







No podía faltar un post de esta superplato, vamos a hacerlo de una manera fácil y asequible para todo el mundo.
El pil pil no deja de ser otra cosa que una salsa templada, como la holandesa y derivados, en mi opinión las más mágica, interesante y desconocida fuera de nuestras fronteras.
Como acabo de decir es una salsa templada, y eso quiere decir que no es fría ni caliente, simplemente templada, ojo al dato ;-)
En un plato minimalista donde los haya, con bacalao, aceite, ajo y guindilla hacemos uno de los mejores platos de la gastronomía.

El pil pil es una emulsión de las proteínas del bacalao con una grasa, en este caso aceite.
Me gustaría comprender a nivel físico-químico este proceso pero hoy por hoy me quedo con sorprenderme y poner cara de niño cada vez que el milagro aparece jeje.

Como sabréis hay muchas maneras de hacer un pil pil y si entramos ya en falsos pil pil pues no acabaríamos.
Hoy vamos a tomar un pequeño atajo que va muy bien en nuestras cocinas actuales, con las que el barro no se lleva nada bien y que nos sale a cualquiera sin ser grandes maestros de los fogones, sólo simples aficionados.
Siguiendo este método conseguiremos un pil pil puro, sin añadir agentes externos tipo maicena ni ningún otro, el resultado es el mismo que hacerlo de manera tradicional, sólo cambia el camino para llegar a él.
El bacalao tiene que cocer, no freír, lo tenemos que confitar a baja temperatura, si, ese término tan de moda que parece que nos asusta cuando leemos en cartas de restaurantes, no es nada raro, no.
El aceite no debe pasar de 60º, deberá andar de los 50 a los 60º (no hace falta termómetro, a ojo sale perfectamente)

Hay bastante polémica y yo no tengo aun claro la forma ideal de poner el bacalao, piel hacia arriba o piel hacia abajo, no me preocupa demasiado porque yo no veo cambios demasiado significativos de ninguna de las dos maneras.
Lo que a mi me dice la lógica, es que ha de ponerse con la piel hacia abajo.
Si lo ponemos con la piel hacia arriba el bacalao soltará muchas gelatinas con el consecuente empobrecimiento del mismo, nos quedará una salsa cojonuda pero un pobre bacalao, en cambio, si lo ponemos con la piel hacia abajo, la piel nos soltará menos gelatina, pero sobra para hacer el pil pil con ayuda del supercolador y a modo de barrera impedirá que las gelatinas del bacalao se vayan al aceite.
Esta es una teoria mia, igual es una patochada pero me parece lógica y bastante razonada.
El objeto de esta polémica es la mejor manera de sacarle las gelatinas al bacalao, a mi también me preocupa, y mucho, el punto del bacalao, así que le doy más importancia a conseguir el punto deseado en el bacalao que en conseguir una mínima cantidad más de gelatinas o no en el mejor de los casos, recordemos que el prota del plato es el bacalao y el pil pil una simple salsa.

Después de toda esta chapa que no hay quien la lea, empezamos por fin.
Necesitamos un aceite de oliva virgen extra, de la mejor calidad posible y no extremadamente fuerte porque no hay bacalao que pueda con esa potencia.



Yo lo hago en una sartén, pongo un dedo o dos de AOVE y sofrío unos ajos en laminas, bastantes, con un par de guindillas, si queréis las picáis, picara mas y sera mas difícil de apartar.
Yo esto lo hago a baja temperatura, para perfumar bien el aceite de ajo, sin prisas.
Luego pongo fuerte el fuego para dorar un poco el ajo y cuando esté medio listo, bajo la temperatura del aceite y añado el bacalao y lo dejo confitar (en mi vitro es al 5).



Cuanto mayor sean los lomos mayor tiempo llevara y mas delicado será darle el punto.
También dicen que el bacalao ha de estar totalmente cubierto de aceite, yo no lo hago así, si es muy gordo el lomo, le doy un momento la vuelta al principio cuando no esta hecho porque de lo contrario se desharía, si los lomos son finos no hay problema, en proporción los lomos finos tienen más cantidad de gelatina que los gordos así que en teoría son mejores para el pil pil, pero a mi me gustan un poco gordos.
Igualmente las colas tienen más gelatina que la parte alta, a mi me gustan más los lomos hermosos de la parte alta.



Vamos viendo como poco a poco va apareciendo el preciado tesoro, nuestras gelatinas empiezan a aparecer como por arte de magia.
Yo voy moviendo continua y suavemente la sartén, con movimientos circulares y envolventes.
Cuando veamos que nuestro querido amigo ya soltó su preciado tesoro y está en su punto exacto de cocción lo retiramos y reservamos retirándole cualquier exceso de aceite con un papel absorvente.



Ahora es tan fácil como dejar templar un poco nuestra sartén, poco porque hemos trabajado a baja temperatura y con un colador de malla metálica hacer movimientos circulares por el aceite.



Poco a poco empezará a emulsionar y a aparecer pequeñas emulsiones independientes unas de otras, seguimos poco a poco hasta que todo el aceite haya emulsionado y se haya transformado en la maravillosa salsa que nos ocupa.



Pues ya esta, yo lo emplato individualmente, pero perfectamente lo podríais poner en una cazuela de barro, salsear por encima y a ver quien os dice que no lo hicisteis como las abuelas jeje.



En las variables que influyen en esta emulsión, grasa, gelatina, temperatura, también creo que debería figurar el agua.
Siempre lei que hay que secar muy bien, extremadamente bien los lomos, no se porque y yo no lo hago, los seco un poco sólo, en ocasiones los descongelo muy rápido y tal, así que aun tienen un poco de agua en el interior y si cabe, liga mejor el pil pil, así que si ya era complicada nuestra salsa le añadimos el misterio del agua jeje.
Si os da problemas para ligar suele ir bien añadir unas gotas de agua a la emulsión.
Es un plato de 20 minutos escasos y que da la talla en cualquier mesa.
Los viejos rockeros nunca mueren...

martes, 30 de marzo de 2010

Lasaña clásica




Vamos con una plato que me encanta, lo descubrí hace ya algún tiempo en el clásico de Simone Ortega, 1080 recetas de cocina y desde entonces la hago bastante a menudo porque nos encanta a todos en la familia.
Yo hago las placas de lasaña, un día haré un post de como las hago y os presentaré mi maquineja para hacer pasta que me encanta y que tantas satisfacciones me da.
Empezamos con los ingredientes, verduras, carnes, placas de lasaña y queso rallado (al gusto)
De verduras yo uso apio, pimiento verde y rojo, cebolla, ajo, zanahoria y tomate (muy maduros).
De carne uso salchichas "de carnicería" blancas, jamón york y ternera picada.



Picamos todas nuestras verduras, las cantidades van al gusto de cada uno, a mi me gusta con mucha verdura, una aproximación podría ser 3 ramas de apio (perfectamente quitados los hilos), medio pimiento verde hermoso o uno entero normal, lo mismo del rojo, 3 cebollas, unas cuantas cabezas de ajo, 3 o 4 zanahorias y 4 tomates pelados.
Picamos todo y reservamos los tomates cortados igualmente.



De carne, 3 salchichas blancas que desharemos y picaremos el relleno, 75 gr de jamón york o pechuga de pavo picada a cuchillo, y 250 gr de ternera picada (si os la pueden picar delante vuestro mejor...)

Yo uso un wok grandón que tengo y que tiene muy buen antiadherente, pongo un hilo de oliva y añado las salchichas, las doro un poco a fuego muy fuerte, hasta que no diga lo contrario el fuego tiene que estar a tope.



Luego añado el jamón york y hacemos lo mismo, luego las verduras e ídem del lienzo.



Revolvemos constantemente porque tenemos muy poco aceite y el fuego esta a tope, cuando las verduras empiecen a estar y antes de que tomen color, añadimos nuestra delicada ternera y damos vueltas hasta que tome color.



Cuando esté listo ponemos un chorretón de vinaco tinto, del más perronero que aiga jeje y dejamos evaporar a fuego fuerte.
Cuando el vapor ya no huela a vinazo y haya evaporado bien añadimos el tomate troceado y bajamos el fuego a la mitad, un chorrín de vino blanco, sal y especias al gusto (clavo, laurel etc etc), a mi me gusta mucho con orégano y un poco de albahaca, tapamos y dejamos guisar a fuego medio bajo, lentamente.



Muy importante tapar bien para no se evaporen los líquidos, al final tiene que quedar un poco "caldoso" para que nuestra lasaña quede bien jugosa, las verduras soltarán mucho juguín
Esto tardará unos 50 minutos, una hora, si sois más impacientes y le metéis más fuego, un poco menos.



Mientras nuestro relleno se hace solo, vamos a hacer una bechamel ligera, no muy trabada.
Usamos la típica proporción, x,x,10x (así no me olvido nunca), 50 gr de mantequilla, 50 gr de harina tamizada (pasada por el colador para que no queden grumos) y 500 gr de leche.
Derretimos a fuego lento la mantequilla, añadimos la harina y quitamos el sabor a dándole unas vueltas al fuego y añadimos la leche poco a poco sin parar de revolver con las varillas.



No hay nada peor que una bechamel con grumos.
Cuando empiece a hervir muy ligeramente y hayamos añadido toda la leche lo dejmaos, revolvemos sin parar, unos 10 minutos escasos, al enfriar solidifica un poco, no tiene que quedar muy gorda, no es para hacer croquetas, es una salsa.
Si os queda muy gorda la podéis estirar añadiendo al fuego leche y varillándola bien.



Sal, pimienta blanca recién molida y nuez moscada recién rallada y ya tenemos nuestra salsa.



Cocemos las placas de lasaña y cuando estén a vuestro gusto sacar a un bol con agua fría con hielo para cortar la cocción de la pasta, dejarla ahí dentro hasta que vayamos a montar la lasaña para que no se seque la pasta.
Pues ya tenemos todo, sólo queda montar nuestra lasaña.



En una fuente adecuada, luego irá al horno, untamos la base con el mejor AOVE, ligeramente, ponemos una capina de bechamel, una de relleno y una de placas de lasaña, repetimos, bechamel-relleno y ahora queso rallado, capa de placas de lasaña etc etc, acabamos con una capa de relleno y otra de bechamel, cubrimos con queso y ponemos unas nueces de mantequilla por la superficie del tamañp de una avellana.



Al horno a 180º unos 30-40 minutos y si no quedó en su punto el queso meterle un poco de grill para dejarla más apetitosa si cabe.



El día que le hago post a este plato es el día que peor me sale jeje, la ley de murphy.
Me quedé sin queso, me falto un poco para cubrirla en la última capa.
Encima, como era para comer en casa de unos familiares, no tengo foto de ella horneada, pero os la podéis imaginar, cuando sale del horno es todo un espectáculo.
Yo cuando la hago, normalmente hago dos y una la congelo en porciones, aguanta muy bien la congelación.
Con los ingredientes que os puse sale una como la de la foto, depende de lo fartones que seáis salen 8 raciones, alguna más o alguna menos jeje.
Y esto es todo amig@s, lasaña clásica donde las haya pero un auténtico manjar en mi opinión.




sábado, 20 de marzo de 2010

Buñuelos de bacalao






Vamos con una receta fácil y rápida, sin que por ello sea peor o menos rica, todo lo contrario.
Os pongo primero los ingredientes y las proporciones

-- 350 gr de patata cocida
-- 125 gr de agua de cocción de las patatas
-- 25 gr de tocino ibérico líquido (en el micro derrite bien)
-- 400 gr de bacalao
-- 1 huevo
-- 25 gr de AOVE (aceite de oliva virgen extra)
-- 75 gr de harina tamizada (pasada por el colador)
-- Ajo, perejil y sal si procede

Y es tan fácil como triturar todo esto junto (primero el ajo y el perejil solos) y freír la masa resultante en AOVE a unos 150º(muy caliente), sin rebozar ni nada.



Hacemos con dos cucharas soperas unas quenelles de masa y al aceite hasta que estén doradinas, sacamos a papel absorvente y listas.
Exquisitas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!



Salen muchos con estas proporciones, creo que no habrá problema en congelar aunque nunca lo hice.
Espero que os gusten


jueves, 4 de marzo de 2010

Carne guisada









Sigo sin tiempo casi de comer lo poco que cocino, así que vamos con otra receta de diario, de rancho, como decimos en casa.
Hace muy poco me reconcilié con la ternera, bueno, para ser más estricto, estamos reconciliándonos poco a poco, no es una relación con mucho futuro.
Yo aconsejo comprar ternera de la mejor calidad posible, pero el bolsillo manda.
Guisaremos nuestra carne en un jugo de cebolla, en su propio jugo y en un poco de Pedro Ximenez, sin más agua añadida ni nada, nos quedará una salsina muy rica, casi más que la carne y sin casi.



Empezamos cortando mucha cebolla en juliana fina, lo más fina posible, la ponemos en una olla en la que vayamos a guisar nuestra carne (con tapa, imprescindible una tapa que cierre bien) con un hilo de AOVE, salamos bien para que suelte el agua la cebolla, tapamos y dejamos guisar a fuego medio.
Evitar satisfacer la curiosidad innata del cocinero abriendo cada poco la tapa, cuanto más abramos peor, no queremos que se evapore el agua.



Cuando nuestra cebolla haya soltado bastante agua y esta esté en el fondo añadimos nuestra carne ligeramente salada y damos unas vueltas para que se integre todo.



Añadimos un buen chorro de Px y dejamos que evapore un poco subiendo el fuego.



Tapamos nuestra olla y bajamos el fuego para que se haga a fuego lento.
La carne va soltando sus jugos y se va guisando en este caldo que tenemos.



Dejamos guisar hasta que este a nuestro gusto de tierna.
Reservamos los trozos de carne que sacaremos con un tenedor.



Pasamos por la batidora el jugo que nos quedó y la cebolla, ajustamos de sal y ya tenemos nuestra salsina.
Volvemos a la olla con la carne y la salsa y dejamos guisar junto unos minutos y ya la tenemos lista.
Yo en esta ocasión y ya que es un plato bastante ligth, hice un arroz blanco con mucho ajo.
Me encanta esta combinación, esta carne con esta salsa y el arroz blanco está muy rica.
Es una buena base para seguir haciendo platos, espero que os guste.

sábado, 20 de febrero de 2010

Patatinas guisadas con picadiello


Seguimos con la cocina doméstica, rica,fácil y de diario.
Este es un guiso que me encanta, en uno de esos días fríos de invierno, bien calentín, se convierte en algo maravilloso.
Además, con "poca" cantidad de picadillo, la que te comerías frita con un par de huevos y unas patatas fritas, te haces un pedazo guiso con el comen varios días varias personas, al final hasta adelgaza, como las pastillas de la tele jeje.
Bueno, vamos al tema, es muy fácil, lo mas importante, fuego lento, buenas verduras y buen picadillo.



Yo usé puerro, zanahoria, ajo, cebolla, pimiento verde, rojo y tomate.



Lo cortamos todo excepto el tomate y a la olla en la que como siempre habremos puesto un hilo (un hilo de verdad, nada de cantidades excesivas de aceite, sobra con un hilín) del mejor AOVE, salamos para que la verdura suelte el agua y tapamos, fuego medio.



Dejamos hacerse las verduras, bastante rato, tienen que soltar bastante agua, en esta foto de arriba se ve un poco, eso es el agua que van soltando las verduras y que van a dar un toque especial al guiso.
Cuando las verduras están medio listas añadimos el tomate cortado en cuadradinos pequeños, yo lo pongo con piel y pepitas, y dejamos guisar otro poco.
Cuando esté todo listo mojamos con vino blanco, un buen chorro, y subimos el fuego para que hierva, el vapor tiene que dejar de oler a vino, a alcohol.



Bajamos un poco el fuego y añadimos nuestro picadillo, en esta ocasión casero, lo hace con sus propias manos mi amigo Castrillo, esta tremendo, impresionante.



Dejamos que el picadillo haga su función y suelte lo suyo, las bondades que tiene dentro.
Añadimos nuestras patatas chascadas, no cortadas, para que suelten mejor el almidón y engorde el caldo y damos unas vueltas, yo lo dejo todo tapado unos 5 minutos, luego lo cubro con agua caliente y a hacerse a fuego lento, es el momento de salar, yo no salo nada, sólo a las verduras al principio, el picadillo da mucho sabor.



Cuando las patatas ya casi están hechas destapo el guiso y subo el fuego a tope, que hierva a borbotones, así la patata con el baile desenfrenado engorda mucho el caldo y adquiere una textura que a mí me encanta.



Y ya está, mucho mejor dejarlo de un día para otro, esta mucho más rico al día siguiente de hacerlo.
Fácil fácil como veis y rico rico.



A much@s os sonará esta canción por cierta serie televisiva, aunque se puso ahora de "moda" ya tiene unos añitos.