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lunes, 25 de octubre de 2010

Garbanzos, bacalao y espinacas




Vamos con uno de esos guisos clásicos, fáciles, agradecidos y baratos, de diario que hacen el momento de la comida o de la cena algo especial en esos días en los que la rutina diaria no te deja tiempo apenas para comer sentado.
A mí me encanta este plato.
Tengo dos variantes, una con ingredientes nobles, es decir, cuando me gasto pasta en bacalao y otra para el día a día, con el bacalao más barato que encuentro y en la olla express.
Hablaré de la segunda variante aunque os comentaré también como lo hago cuando quiero que salga algo espectacular.
Vamos a cocer unos garbanzos como siempre, yo en estos casos lo hago en la olla express, previo remojo de la noche anterior, con un par de cebollas enteras sin partir y unas zanahorias, a mí me gusta meterle bastante cebolla y mucha zanahoria, son tan baratas...., también podéis ponerle puerro, una hojina de laurel etc etc, al gusto o lo que tengáis por casa.
Los cocemos el tiempo que acostumbréis, a mí me gusta dejarlos un poco al dente, no blandos blandos, hasta saben distinto, tienen un ligero gusto a fruto seco, me encantan.
Una vez cocidos separamos los garbanzos, el caldo y las verduras.

Puede ser útil meter las verduras al principio en una red de esas, así es más fácil sacarlas, yo por eso meto la cebolla entera, así se saca muy fácil.
Las verduras o las tiráis o con un poco de caldo de la cocción hacéis un puré y ya tenéis primero.

Ahora tenemos los garbanzos y el caldo de la cocción.


Mientras nuestros garbanzos cocían, hacemos un refrito y trabajamos un poco con el bacalao.



Empezamos por el refrito, picamos muy fina una cabeza de ajos (a mi me gusta mucho el ajo) y en un poco más aceite del habitual la pochamos a fuego muy bajo al principio, así el aceite se aromatiza, antes de que dore añadimos un par de cebollas picadas muy finas también y pochamos aunque no demasiado.



Cuando este pochadín todo añadimos sin piedad pimentón de la vera, del mejor que podáis comprar, merece la pena, es una de las bases del plato en mi opinión, y un puntín de picante y sofreímos, reservamos.



Yo compro esos lomos que vienen desalados y congelados, son una castaña pero valen 3 euros y son una buena opción para la cocina económica del día a día.
Como no andan muy sobrados de sabor vamos a tratar de sacar lo mejor del bacalao.



Les quitamos la piel y la vamos a poner en agua hirviendo un buen rato, media hora por lo menos, al final colamos bien y salamos al gusto, veremos que sabe a bacalao, no mucho pero algo nos aporta al plato, a lo largo de la cocción despumar cuantas veces sea necesario.



Ese agua de sancochar la piel del bacalao ya reducida a la intensidad que queremos la añadimos al refrito y damos unas vueltas.



A mí me tiene pasado que al hacer esto se me empieza a montar una especia de pil pil, aunque siempre me pasó con bacalao del güeno, con estos lomitos no pasa nada jeje, son inofensivos.



Ahora tenemos los garbanzos en el caldo de cocción de los mismos y a esto añadimos este refrito con el agua de bacalao.
Dejamos cocer un poco a fuego lento.



Ahora añadimos nuestro bacalao que previamente habremos desmigado a mano y las espinacas.



Yo uso una bolsa de esas que vienen ya lavadas y solo las hojas, al principio abultan mucho y parece que no entran en la pota pero según van tocando el fuego ya van menguando y al final quedan en nada.

Aquí va en gustos, en mi opinión y con estos bacalaos tan malos es mejor deshacer bien el bacalao, que no se encuentren grandes trozos, yo lo desmigo bien a mano y luego con cuchara de madera lo muevo bien todo, así el bacalao se integra muy bien.

Y ya está, lo dejáis reposar un día entero porque como todos estos guisos están mejor y más integrados los sabores al día siguiente y a llegar de trabajar y calentarte un buen platao.
Es un plato económico, salen un montón de raciones, 3 euros del bacalao, medio kilo de garbanzos y una bolsa de espinacas de 1 euro, sano y una maravilla.

Como me gusta tanto a veces lo hago con bacalao bueno, lo desalo yo, al saconcharlo (lo de hervir la piel en agua) añado las espinas y más piel y no veas que gusto le da...
También añado la mitad del bacalao muy desmigado y lo dejo guisar bastante con los garbanzos, que se deshaga y se integre bien y luego añado otra parte del bacalao al final, que lo toque muy poco el fuego para que tenga una textura perfecta, nada de excesos de cocción, así tenemos el sabor del bacalao muy metido en el guiso y aparte el bacalao que te lo encuentras en la boca y esta maravilloso, poco hecho, en su plenitud, como tiene que estar.

Ah, en la fotos no hace justicia el color, con el flash se potencia muchísimo el color rojo del pimentón, en realidad el color del plato no es el que se aprecia en la foto que parece una pasada de pimentón de 3 pueblos.

Espero que os guste y que alguien lo incorpore a su cocina domestica porque se hace en un momento y es muy agradecido.

Que aproveche amig@s




viernes, 15 de enero de 2010

Lentejas con manitas



Este guiso está buenísimo, si le empleáis el poco tiempo que lleva y le ponéis amor el resultado está garantizado, yo me acabo de poner tibio.
Muy fácil, ando siempre un poco pillado de tiempo ahora, así que hoy usé la expres y el resultado fue bastante bueno.
No fue bueno del todo porque no tenía pensado hacerlas hoy y no puse las lentejas a remojo ayer, así que no están perfectas, pero para mí me valen.
Si tenéis 2 ollas expres lo haréis más rápido aún, en una cocemos las manitas y en otra guisamos las lentejas.
Yo hice primero las manitas y cuando acabaron, en la misma olla porque solo tengo una, hice las lentejas, pero podéis hacer las lentejas en olla normal mientras se hacen las manitas en la expres que llevan 50 minutos o 1 hora.
Empezamos comprando unas económicas manitas de cerdo y pidiendo que nos las abran por la mitad, las lavamos perfectamente aunque suelen venir muy limpias.



En la olla donde las vayamos a cocer las tostamos un poco con un hilo de AOVE, abrir ventanas y poner la campana a tope porque se lía una....



Mi olla tiene poco diámetro y las toste de 2 en 2, si os entran más a la vez tiempo que ahorráis.
Cuando estén un poco tostadinas, no mucho, incorporamos a la olla todas las manitas y desglasamos bien el fondo con vino blanco, dejamos evaporar bien el alcohol y añadimos cebolla, ajo, sal, apio, puerro y aromáticos al gusto (laurel, tomillo, perejil, romero...), cubrimos con agua y a cocer en nuestra expres cerca de 1 hora.

Esta foto es con el vino blanco

Aquí después de cocerse

El motivo de tostarlas un poco es para potenciar el caldo de cocer nuestras manitas porque luego lo utilizaremos para las lentejas.
Cuando estén listas, colamos y reservamos el caldo de cocción y deshuesamos nuestras manitas, tener cuidado de quitar bien todos los huesecillos porque no hay cosa que más fastidie que encontrarte luego los huesos.



Cuando tengamos nuestras manitas perfectamente deshuesadas las cortamos con la tijera en cachinos relativamente pequeños y los reservamos.



Tenemos por una parte nuestro caldo de cocer manitas y nuestras manitas deshuesadas y troceadas.
Vamos con las lentejas, las guisamos ellas solas, sin verduras ni nada, con agua y un poco de sal.
Yo las tuve a remojo la hora más o menos que me llevó cocer las manitas, pero si puede ser ponerlas a remojo la víspera.
Cuando nuestras lentejas estén listas las escurrimos y reservamos.



En la olla en la que vayamos a hacer las lentejas pochamos unas verduras, por ejemplo zanahoria, pimiento verde, ajo y cebolla.



No tenía tomate en casa y no pude salir a comprar porque estaba solo con las niñas, así que me arreglé con una lata de tomate troceado, lo arreglé un poco reduciéndolo al fuego.
Cuando nuestras verduras estaban listas añadí el tomate (si es "de verdad" lo despepitáis y lo ralláis) y 3/4 de un chorizo que me trae mi güelo de Somiedo y que es canela en rama, sin piel y partido en trozos irregulares, damos unas vueltas a todo y dejamos que el chorizo haga su función, unos 5 minutos guisando tapado.



Mientras, en una sartén con un hilo de AOVE tostamos un poco nuestras manitas, cuidado porque saltan y es peligroso, si queréis podéis prescindir de este paso, cuando estén listas las añadís a nuestras verduras pochadas con el tomate y el chorizo, volvemos a dejar guisar unos minutos todo junto.



Luego añadimos nuestras lentejas escurridas (aunque no estén del todo escurridas no pasa nada) y nuestro caldo de haber cocido las manitas que tendremos al punto de sal.



A ver, depende del agua que hayáis puesto para cocer las manitas tendréis más o menos caldo ahora, si pusisteis poco agua no hace falta que reduzcáis, si pusisteis bastante agua pues ahora lo reducís hasta dejarlo en la cantidad que necesite la cantidad de lentejas que usasteis, no se si me explico...
Y ya casi está, dejamos guisar todo junto unos 10 minutos y tendremos un guiso sabrosísimo, meloso y espectacular.
Si os apetece podéis poner un poco de sal ahumada, si os gusta da un gustín guay.
No se si me hable liado mucho o si lo habré sabido explicar, pero es fácil y relativamente rápido, además podéis atajar bastante.
Podéis usar lentejas cocidas de bote por ejemplo, podéis no tostar las manitas al principio, podéis no tostar las manitas una vez deshuesadas y troceadas, en fin, que esto está tirao señores jeje
Por último, debido a la gelatina que tienen, al meterlas en la nevera para el día siguiente, se quedan compactas, como un bloque, yo las regenero poniendo en una olla la cantidad que vaya a comer y un poco de agua, a fuego medio las caliento y están espectaculares.
Que aproveche!!!!!!!!!!!!!!!!!


miércoles, 4 de noviembre de 2009

Fabes con langostinos


Vamos con una clásica y muy muy fácil, sólo necesitamos un poco de tiempo (que aprovecharemos para hacer otras cosas) y unas buenas fabas, básicas para un buen resultado.
Para hacer estas fabas usé mi lecreuset que por sus propiedades me pareció muy interesante usarla para un guiso de este tipo, el resultado fue bueno pero no sé si más que con una olla convencional.
Empezamos poniendo las fabas a remojo (mejor mineral, la dureza del agua afecta notablemente) el día anterior para prepararlas para lo que les espera.
Cuando haya pasado el tiempo, cuanto más mejor, las escurrimos y ponemos en la olla con unos buenos trozos de cebolla, ajo, laurel y perejil, yo solo lo tenía cortado y es un coñazo luego para quitarlo, así que mejor entero y atado para poder retirarlo rapidamente.



Cubrimos con agua y a guisar tradicional y lentamente.
Aquí cada uno como le hayan enseñado, que si agua fría, que si agua caliente, que si asustarlas, que si la güela fuma, mi teoría es que si las fabas son buenas da igual lo que les hagas (dentro de unos límites), mientras las trates suavemente estarán perfectas.
Ahora a guisar a fuego lento unas cuantas horas, depende del tipo de agua que usemos, de la faba, vamos, que hay mil variables para dar un tiempo fijo pero es tan fácil como probarlas.
No tengáis prisa y evitar la tentación de darle más fuego para acabar antes, darles el tiempo que necesitan que os lo agradecerán.



Cuando estén listas se escurren y reserva el caldo de cocción.



Mientras tanto hacemos un caldo de langostino como siempre, con las cabezas y cáscaras, reducimos hasta dejarlo pontentín aunque no reducimos tanto como otras veces, salamos.



Ahora tenemos que juntar los dos caldos, tenemos que hacerlo de tal manera que nos quede la proporción exacta, es decir, la cantidad que queramos de "líquido" en nuestras fabas y luego la potencia de sabor que queramos, añadimos más o menos caldo de uno o de otro.
Hay que tener en cuenta que de un día para otro se secan mucho, si pasa esto podeis añadir un poco de agua al calentarlas, como están potentes de sabor no pasa nada y lo permite, siguen estando muy buenas.
Añadimos con delicadeza las fabas a nuestro caldo final y guisamos otro poco a fuego lento y movemos la olla con movimientos circulares repetidamente.
Si no os quedó el caldo gordo y lo queréis podéis triturar unas fabas (las que se hayan roto) con un poco de caldo para engordarlo un poco.
Ahora en una sartén con AOVE salteamos unos langostinos curiosinos y añadimos en el último momento a las fabas, un poco de perejil picado y listas.
Si las hacéis el día antes, que estarán más ricas y el caldo más gordo, los langostinos los añadís justo antes de servirlas.
Ah, yo a los langostinos les recorto con una tijera las patas y las barbas para no encontrarlas por ahí que es un coñazo.

También añado un poco de caldo a la sartén en la que hice los langostinos para echar ese aceitín con todo el sabor del langostino a la fabada.



Y poco más, que están para morirse, a mi me encantan.



También las podéis hacer con verdinas, más delicadas y típicas con marisco, a mí personalmente me gustan más estas.
Pd.: No quería decir el tiempo que me llevaron por no desanimar a la gente, pero me llevaron unas 8 horas de fuego...
Pero no lo tengáis en cuenta, no siempre es así.



Ahora, pasen y vean, que van a disfrutar.
Que cosas se hacían hace 39 años eh???


domingo, 19 de julio de 2009

GARBANZOS CON BONITO (Restos de corte) por SIBARITA





Ahí vamos con un post del Sibarita


Ingredientes para 4 personas:

320 grs. de Garbanzos

½ kilo de pestañas de Bonito

2 cebollas grandes

3 ajos

2 tomates grandes

2 zanahorias medianas

2 Patatas pequeñas

½ pimiento rojo o 1 pimientos seco hidratado

1 guindilla cayena

1 cuchara (de postre) de pimentón

Agua, aceite, pimienta negra al gusto y sal.

A veces le añado algo de verdura, brócoli, ajo puerro, calabacín…..



Se ponen los garbanzos a remojo el día anterior. Echamos un chorro muy generoso de aceite de oliva en la pota, añadimos la cebolla cortada pequeña con un poco de sal, la dejamos sudar. Posteriormente (sin dorar la cebolla) añadimos los ajos, la zanahoria picada, y el pimiento seco (o normal), mientras escaldamos los tomates para quitarles la piel.

Cortamos el tomate en dados (con todo) y lo añadimos, un poco de pimienta negra al gusto, una cayena cortada a la mitad para darle mas picante, sal y una cucharada de pimentón.

Añadimos las pestañas de bonito (en mi pescadería se compran pestañas, colas, o hueso con carne que son mis preferidas) cubrimos con agua (soy muy generoso para hacer sopa) y a cocer. En el caso de mi olla ,unos 20 minutos desde que empieza a salir vapor.


Sacamos las pestañas, desmigamos, separamos la espina y lo añadimos, un hervor y listo. Secamos los garbanzos (no del todo) y presentamos.



Cuidadin que siempre quedan espinas. Un plato en el que destaco su precio y en el que la acidez que le aporta el tomate le dan contraste a la potencia del bonito.




viernes, 24 de abril de 2009

Lentejas con foie



Vamos con una receta que a mi me encanta, partimos de un buen guiso, unas lentejinas muy ricas y las redondeamos con uno de esos productos......no se como definirlo, poner vosotros el adjetivo, el FOIE, llamado oro rosa por algunos, que en este caso le va como anillo al dedo.
El foie es un mundo, si no fuera por su elevado precio estaría todo el día haciendo prácticas con él :-)
Es lo más sencillo del mundo, la receta es simple simple, yo las hago así, pero seguro que se pueden hacer mucho mejor, están de muerte.
Empezamos con unas lentejinas guisadas a fuego lento, con las verduras enteras porque luego las trituraremos, y al final, cuando las tengamos ajustadas de sabor y consistencia añadimos el foie y listo.
Yo uso estas lentejas, me van muy bien, y tienen una rcp muy buena, este paquete de medio kilo me sale a 1,05 € en el corte inglés.



Empezamos poniendo en una olla las lentejas (unos 300 gr), medio pimiento rojo, medio verde, dos zanahorias peladas, una cebolla hermosa o dos pequeñas, una hoja de laurel, una cabeza de ajos abierta por la mitad con piel, una patata y un nabo pequeño, unos granos de pimienta, un hueso de jamón, un buen viaje de un buen pimentón de la vera, un pelín de sal (cuidado con lo que aporta el hueso de jamón), cubrimos con agua fría, un chorrín de un buen AOVE y fuego fuerte hasta que empiece a hervir y bajamos a fuego bajo bajo.
Bueno, las proporciones de las verduras van a gusto del consumidor, aparte del sabor que aporta cada verdura, tambien nos cambiara mucho el color de nuestras lentejas, vosotros veis lo que echais.



Estas lentejas, aunque aquí entra el gusto de cada uno, son más bien espesas, si os pasáis de agua luego quitáis y ajustáis, no pasa nada.
Dejamos guisar a fuego lento, de vez en cuando movemos un poco la olla, no revolvemos con cuchara ni con nada, cogemos la olla con las manos y la meneamos un poco circularmente.
Yo no remojo las lentejas el día anterior, así que depende de si las ponéis a remojo y de la dureza del agua que uséis tardaran más o menos, yo usé agua mineral.
Las lentejas se nos harán antes que las verduras, así que las sacamos a ellas solas, reservamos y limpiamos de pieles y demás.



Ahora tiramos el laurel, el hueso de jamón y los ajos con las pieles y seguimos cociendo las verduras en el caldo de las lentejas hasta que estén listas, momento en el que las apartamos del caldo.



Trituramos perfectamente todas las verduras, si queréis con un poco de caldo de las lentejas y reservamos.



En una sartén doramos despacín unos dientes de ajo en un poco de AOVE y cuando estén listos añadimos las verduras trituradas, damos unas vueltas y añadimos a nuestras lentejas que ya tendremos ok de sal y demás.
Aquí movemos un poco la olla para integrar todo bien, cuidado con las cucharas y demás, movemos tipo pil pil.
Conviene haber reservado un poco de caldo para añadir ahora si nos quedaron muy secas al mezclar con las verduras.



A mi me sobro bastante caldo, así que lo reduje mucho y quedo potente potente.
Las dejamos reposar un poco.
Ahora toca trabajar con el foie, a los que lo conocéis y trabajasteis con el nada, ya sabéis como va el tema y lo juguetón que es el foie, a los que no, cuidadin, con el fuego se derrite cagando melodías.
Lo hacemos muy básicamente, sartén al fuego fuerte, sin aceite ni nada, ya tiene bastante grasa el amigo jeje, vuelta y vuelta, ya lo veis vosotros, es normal que una parte se derrita y se convierta en liquido, y que liquido!!!!!!!!!!
Ah, se me olvidaba, hacer el foie en una plancha, en un bloque, y luego lo cortamos en dados una vez hecho.
Esto lo añadimos a las lentejas en el momento de servir y el foie derretido también, unas escamas de maldon y unas gotinas de un aceite de cardamomo muy prestoso que tengo y a disfrutar :-) solo falta abrir un buen vino y prepararse para disfrutar de un buen rato.
Espero que os preste y que os animéis a probar, el foie es caro, pero se usa muy poco, así que es asequible, y el resto del plato es muy económico.
En el rincón del gourmet lo venden envasado en tacos de 60 gr y sale cerca de 5 eur.
Tampoco conviene abusar del amigo foie porque......digamos que es un poco graso jeje.
Pd.: Sois unos cabronazos, mira que horas y mañana toca madrugar jeje