jueves, 5 de mayo de 2011

El Brunch del Naguar





Después de varias comidas en el Naguar, ya tocaba conocer esta atractiva propuesta, el Brunch.
A un fartón como yo le traía por la calle de la amargura y tenía unas ganas locas de meterle mano.
Uno puede pensar que a esas horas, por la mañana, no le entra tanta comida en el cuerpo y demás, para mí, con gustos más europeos que españoles, es una brillante idea.
Para los que desconocéis esto del Brunch es una mezcla entre un desayuno (breakfast) y un almuerzo (lunch).
Es un concepto muy yanki, pensad que en esa sociedad y similares encaja como anillo al dedo, su ritmo de vida no es comparable al nuestro.
En España está muy poco introducido pero yo le auguro un éxito total, en pocos años será algo muy normal, sobre todo las mañanas de los fines de semana para recuperarse de los excesos nocturnos...

Resumidamente, el Brunch que ofrecen en Naguar se compone de bollería variada, repostería, chocolate, café, zumos, un plato salado y un postre, adicionalmente se puede tomar un Blody Mary y ya se puede decir que somos medio yankis ;-)

Sinceramente, me parece una maravilla, yo disfruté muchísimo y vale cada euro de lo que cuesta.
Son 22 euros y 25 con el Blody Mary al final o una copa de cava y se sirve de 11 a 13 solamente los domingos.
Se puede repetir cuantas veces quieras excepto del plato salado y del postre, aunque la cantidad que sirven es verdaderamente sobrada, excesiva diría yo.



A estas alturas seguro que la mayoría conocéis el local, no perderé tiempo en hablar de la decoración y demás, solamente resaltar la comodidad de los sillones, un auténtico lujo para pasar tiempo allí sentado, ojala estuvieran más extendidos en los restaurantes, frecuentemente se convierte en una tortura para el trasero y al espalda disfrutar de un menú largo, sin duda contribuyó a disfrutar tanto de la experiencia, un diez en ese sentido.
También en esta visita noté un incremento notable en el servicio y la atención, la maquinaria ya está perfectamente engrasada y el equipo parece consolidado, excelente, a la altura del local y de la cocina, todo fueron atenciones y profesionalidad y no siempre se lo pusimos fácil ya que íbamos con las dos fieras.



Empezamos con el agua y unos zumos, una botellina pequeña de mango, exquisito y una grande naranja recién exprimida.



En este caso, después de tomar mi café matutino, opté por el chocolate, un valrhona para amantes del chocolate.



Y por fin aparece uno de mis amores, el croisant, croisant de verdad, de mantequilla, perfecto, nada que ver con lo que se suele encontrar bajo ese mismo nombre.
Tambien una "napolitana" -por llamarla de alguna manera, por que nada tiene que ver con las industriales- prima del croisant, excelente.



Diversas tartas y bizcochos, avellana, chocolate etc etc, todos caseros y excepcionales, un lujo.



Una cestita de diversos panes recién horneados.



Mermeladas variadas.



Sirope de arce -sí, eso que vale para más cosas que para hacer extrañas dietas de adelgazamiento- y miel.
Insisto en que si alguien se queda con hambre hasta este punto se puede repetir de lo que se guste.



Por fin llega el plato salado, eramos 3 personas y hubo quorum, se puede elegir entre varios platos, pero mi amada hamburguesa ye mucha hamburguesa...
Qué decir de ella???
Noté el pan más tierno que en anteriores ocasiones, tal vez demasiado para mi gusto, me gusta el pan con personalidad.



De postre yo me decidí por la conocida tarta de naranja, me gusta mucho.



Por la otra parte de decidieron por la crema de arroz con leche y por los profiteroles.



A mí la crema de arroz con leche no me acaba de entrar, me parece lo más flojo de la oferta.
Estaba tan fartuco, exhausto de comer y entregado que no pude con el Blody Mary, así que lo tengo pendiente para otra ocasión.

No se que os parecerá, pero yo estoy naguando por volver.


miércoles, 6 de abril de 2011

Pisto con huevos


Hoy os voy a hablar de una de mis cenas habituales, un plato que me saca de más de un apuro cuando llegas a casa de trabajar sin ganas de ponerte a cocinar y sobre todo de manchar.
Siempre hago bastante cantidad y así siempre hay disponible.
A mí me gustan mucho las verduras crudas, pero este plato es una buena forma de comer verdura para la gente poco amiga de ellas.
Si ya son muy extremos, podemos poner un poco de panceta o jamón en el guiso, les gustará más...
En mi casa, cuando era pequeño, era una cena muy frecuente, mi atareada madre no lo hacía tan lentamente, tomaba atajos-lease tomate de bote, pero la idea es la misma.
Este plato se puede hacer de dos formas o con dos propósitos distintos, se puede hacer para comer un plato equilibrado y sano o se puede hacer para disfrutar realmente comiendo y elevarlo a la categoría de platazo.
Evidentemente si nuestra intención es la segunda, tendremos que poner un plus de nuestra parte, un plus muy asequible por otra parte.

Es un plato fácil donde los haya, sólo necesitamos dos cosas, buena materia prima y parar el reloj.
Parar el reloj todos excepto los más nerviosillos podemos, hacerse con buenos tomates ya es más difícil, pero se puede intentar, pronto rebuscando en nuestros mercados, aun quedan algunas joyas por ahí...recuerdo unos hace dos veranos a una paisanina en el mercao de grao que fueron sin lugar a dudas los mejores de mi vida, más de un kilo cada tomate


Hay mucha historia, leyenda y controversia alrededor del pisto, que quién lo "inventó", que qué ingredientes lleva, que si el tomate antes o después etc etc, que si la güela fuma, bobadas en mi opinión, el mejor pisto es el que más le gusta a uno, si a mí por ejemplo me gusta más con berenjena para mí ese es el mejor.
Yo suelo hacerlo con lo que tengo en casa, pero como más me gusta es con cebolla, pimiento verde y rojo, calabacín y tomate, ni más ni menos.



Básicos unos buenos tomates maduros, de calidad, carnosos, si partimos de un buen tomate maduro no tendremos problemas de acideces posteriores ni nada, el plato saldrá redondo.

Bien, empecemos con este sencillo plato, para ello sacaremos la pota mágica, que no es otra que mi deseada y preciosa lecruset, perfecta para este tipo de platos.
Cortamos los pimientos, cebolla y calabacín en "cuadradinos" bastante pequeños (ajo opcional), espero que se aprecie el tamaño en la foto, aunque el corte va en gustos, hay a quien le gusta encontrarse trozos más grandes en el guiso.



En la olla ponemos un hilo del mejor AOVE y ponemos las verduras que acabamos de decir.
Salamos para que vayan soltando el agua y ponemos a pochar a ritmo de armonioso chup chup bien tapadas, en estos momentos ya debimos de haber parado el reloj y el tiempo en nuestra cocina se detuvo.
Vamos a hacer otros platos, a limpiar la casa, a cambiar un pañal, a separar una pelea, a sacar al perro o al sofá a descansar, debemos dejar un buen rato ahí nuestras verduras.



Cuando haya pasado X tiempo (me niego a dar tiempos) añadimos el tomate que previamente habremos cortado del mismo modo que las verduras anteriores.
Al estar bien maduros necesitamos un buen cuchillo para ello, básico e imprescindible, de lo contrario destrozamos el tomate al cortarlo, esta operación lleva bastante tiempo si no estamos de ello.


Aprovecho la ocasión para enseñaros el último caprichín y que reservo para estos cortes tan precisos, un cuchillo cerámico que hoy por hoy corta como el mismo demonio, a ver como envejece...


Añadimos el tomate a la olla, volvemos a salar y tapamos de nuevo.
Como no arrancamos el tiempo, sigue parado, no hay prisas en nuestra cocina, sólo se respira paz y amor, volvemos a velocidad chup chup y nos entretenemos en lo que cada uno pueda, ojala sea sofá a descansar, en mi caso imposible jeje.



Lo tenemos ahí X, segundos, minutos, horas o días (de nuevo me niego a dar tiempos), la cocina empieza a oler a gloria, los recuerdos empiezan a florecer, salivamos, las simples verduras se están convirtiendo en algo mágico.



En la olla debería haber una importante cantidad de agua (líquido), entonces destapamos y subimos el fuego, que el agua evapore, las verduras acaben de confitarse y todos los sabores se concentren.
Recordamos que no añadimos líquido alguno, ni vino blanco ni nada, todo ese caldo es de las propias verduras.



Dejamos enfriar lentamente lentamente encima de la cocina y cuando este frío a la nevera a serenar toda la noche.
Al día siguiente calentamos y probamos a ver como está y rectificamos si es que procede, sal, azúcar, cosas raras... allá cada uno.
En las fotos vais viendo las distintas etapas del guiso según va pasando el tiempo, segundos, minutos, horas...

Como os dije hay muchas formas de hacer el pisto, a mi me chifla así, es como más me gusta y como mejor me sale a mí.
También se puede hacer la salsa de tomate por separado etc etc etc, por ejemplo, a mí no me gusta rallar el tomate, acabas mucho antes, pero no hay comparación.
También se pueden pelar y despepitar los tomates, yo personalmente como lo suelo hacer para mí y no me dedico a ello, no lo hago, no lo creo necesario, pero la calidad del plato mejoraría si lo hiciéramos, por supuesto.


Una vez tenemos nuestro pisto, nuestro tesoro, podemos reservarlo varios días en la nevera a la espera de poder emplearlo con mil y un platos, carnes, pescados, como plato propio, etc etc...o, simplemente con la mejor salsa del mundo.
Yo soy miembro del club del huevo y de la yema.
En este caso escalfé un huevo y lo puse toscamente encima, para que complicarse más?
Para escalfarlo puse a calentar agua en una olla de bastante diámetro, con un buen chorro de vinagre de sidra y sal abundante, esto es para que las proteínas del huevo "cuajen" antes, así coge forma primero.
Cuando el agua esté empezando a hervir, no puede haber brusquedades ni borbotones locos, con una cuchara o similar hacemos girar el agua como si estuviéramos revolviendo.
Abrimos nuestro huevo y lo ponemos en una taza o similar, algo con lo que podamos introducirlo en el agua delicadamente.
Cuando el agua esté girando como cuando se va por el agujero de la bañera, introducimos el huevo con delicadeza extrema y seguimos haciendo girar el agua.
Lo dejamos ahí hasta que veamos la clara cuajada.
Este de la foto no quedó muy guapo por las prisas, pero practicando salen unos huevos preciosos.
Al girar el agua el huevo adopta una forma muy "visual".
Y ya está el platazo, a mí personalmente me chifla este plato.
Espero que lo disfrutéis y no os volváis locos, no hay recetas mágicas para el pisto, sólo necesita tiempo, como casi todo en la cocina.


Y ahora en vez de música, ponemos un trailer de un peliculón, yo no tuve el placer de verla, pero autoridades en la materia que si acudieron invitadas al estreno me dijeron que está muy bien, toca un tema difícil, da un paso más allá y no entra en los malos tratos físicos, toca los psicológicos, tema mucho más complejo y para el que la sociedad aun está un poco verde, y es que no hace falta agredir físicamente a una persona para anularla, y eso también es violencia de género.
Deseo lo mejor para este joven artista de 22 años que a base de coraje pudo hacer la peli, le habían encargado un corto, pero le pareció imposible decir en un corto todo lo que había que decir, entonces fue de puerta en puerta mendigando dinero y al final pudo hacer la peli con 4 duros, pero ahí está.
Os animo a tratar de verla, todo el mundo debería de hacerlo.

Y más abajo otro vídeo del que obviaré hacer comentarios...

lunes, 21 de marzo de 2011

Bonito con carabineros




Me apasiona el bonito, es un amor reciente y nuestra relación está en pleno apogeo.
El bonito llegó a cansarme enormemente, ni siquiera puedo decir que me gustara, lo comía porque como de todo, pero no me daba más por él.
Me como un chuletón de dos kilos y cuando se acaba me entran ganas de llorar porque me da pena, 300 gr de bonito son incomestibles para mí, me llenan horriblemente, mejor dicho, me llenaban, ahora ya no.
Esto era debido a que siempre comía el bonito sobrecocido y reseco, como entiendo que lo come la mayoría de la población, sólo que ellos no se cansan jeje.
Siempre digo que comemos los pescados demasiado hechos, castigados por el fuego y no nos muestran ni la mitad del potencial que tienen dentro porque les extraemos a base de fuego hasta los más íntimos jugos, con lo que lo que nos llevamos a la boca es sólo un lejano recuerdo de lo que debería de ser, estamos hablando de pescado de calidad, al que no es de calidad da igual lo que le hagáis...
Si hay un pescado en el que esto se potencie, ese es el bonito.
Parece otro producto, de comerlo en su punto, desbordando jugosidad y sabor, líquidos mágicos que te hacen pensar que hasta ese momento nunca habías comido bonito, que qué coño era lo que comías bajo ese nombre.
Lo más importante es la calidad del bicho, este del post era de una pieza hermosa, de las últimas de la temporada y de las mejores, juraría que de septiembre, aunque no estoy seguro, fue el penúltimo barco que ruló en Avilés y trajo los mejores bonitos de la temporada.
Siempre los cojo enteros y congelo, así tengo para todo el año.
Mi pescadero ya conoce mis extraños gustos y es un profesional como la copa de un pino y me lo prepara estupendamente, antes de que tuviéramos esa relación y le conociera, lo preparaba yo en casa porque ya me había cansado de que pescader@s (mal llamados) incompetentes me jodieran el bonito, imaginaros la escena...un elemento carretando mas de 10 kilos de pez por la calle...


Los cortes buenos a estas alturas ya los comí, así que ahora tiro de rodajinas jeje, rodajinas que pesa la que menos 1,200 gr, las parto en 4 por donde marca la espina central y tengo unos tacos insuperables de bonito.



Para mí, para el resultado final que me gusta, es irrenunciable que la pieza a elaborar sea gorda, si no es imposible y se secará.



Yo ahora tengo la máquina para envasar al vacío y todo es mucho más fácil, me ayuda mucho y la calidad de mis platos mejoró sensiblemente, pero antes de tenerla también estaban bien buenos (qué voy a decir yo...), luego os diré un truqui para que quede perfecto y sin envasar al vacío.
Como la pieza es tan gorda, inevitablemente el centro se quedará frío y la acción del calor no le afectará, es decir, hay que quemarlo por fuera y resecarlo para que al centro le llegue el calor.
Esto se soluciona con la maravillosa cocción al vacío.


Antes de envasarlo al vacío lo "marino" en una mezcla de sal y azúcar al 70%, una cama de la mezcla bien compactada, el bonito y lo cubrimos con otra capa, lo dejamos así como mínimo una hora, si es más y en el frigo mejor, lo limpiamos bajo el grifo y secamos perfectamente y ya lo podemos envasar.


Podéis añadir a esta mezcla mas cosillas, algún cítrico, especias etc etc..., a mi me gusta así, sencillo que es uno.
Una vez envasado al vacío, lo sumergimos en agua y lo mantenemos a 48º unos 10 minutos.
Dicho así parece demasiado técnico, es un poco aproximado, ni siquiera esa combinación de grados y tiempo debe ser la mejor, pero a mí me gusta.


Con cualquier termómetro, los hay muy baratos, y agitando el agua frecuentemente para que la temperatura sea uniforme en todo el agua el resultado es bueno.
Dejamos que baje la temperatura un poco y lo conservamos ahí metido hasta la hora de pasarlo por la plancha.
Con esto nos quedará el interior en su punto, aparentemente crudo, pero cocinado, caliente y jugosísimo.
Bueno, dejemos nuestro bonito en agua tibia para que no enfríe y vamos a hablar del resto del plato.
Este plato lo suelo hacer más económico con unos langostinos curiosinos, también lo tengo hecho con cigala, pero es que los carabineros me chiflan y con la excusa de que es para el blog....pues uno se lanza jeje.


Vamos a hacer un fondo con nuestro o nuestros carabineros, como siempre, pero si cabe y debido a la calidad del producto, con más esmero y amor.
También se puede añadir al fondo algún langostino para ayudar, personalmente creo que no hace falta ya que el carabinero es una explosión de sabor.
Yo hago una salsa de tomate muy reducida, pelo y despepito los tomates (en este caso raf) y los pongo con un hilo de AOVE a pochar hasta que pierden el agua, reservo.
Podéis usar unas verdurinas o no, puerro, cebolla, zanahoria, ajo, etc etc, o no usar nada y que sea más purista el fondo, al gusto, de todas formas el carabinero tiene tanta personalidad que las verduras solo darán unas sutiles notas.



En un hilo de AOVE tostamos las cascaras y cabezas de los carabineros, como son muy grandes, las partimos con las manos para tostarlas mejor, imprescindible la espátula de cocina para levantar los tostados y así potenciar el fondo, que agarre y tueste pero que no llegue a quemar porque amargaría, añadimos las verduras toscamente cortadas (en su caso), pochamos un rato y seguimos levantando tostados.
Todo este proceso es a fuego fuerte, es duro, la espátula suele tener el mango corto y te abrasas la mano, pero es necesario.
Ponemos la salsa de tomate, damos unas vueltas y añadimos un poco de vino blanco de calidad y desglasamos bien todos los tostados del fondo de la olla, que quede perfectamente limpia, sin nada pegado.


Dejamos evaporar el alcohol y cubrimos con AGUA MINERAL.
Si tostasteis bien la cabeza y cuerpo del carabinero veréis que en el caldo queda un color precioso, son increíbles estos bichos, una pena que sean tan caros.


Dejamos que cueza 3/4 de hora aproximadamente, espumamos si es necesario, queremos un fondo limpio limpio y al final colamos por superbag o por un colador con un paño para que no tenga ninguna impureza.


A mí me gusta darle varias coladas para aprovechar más si cabe los carabineros, me explico rápidamente, una vez hecha la primera colada, vuelvo todo lo sólido a la olla y cubro con agua de nuevo, dejo un rato cocer todo y vuelvo a colar, así hasta que veáis que ya no sale nada aprovechable, mas de 3 veces es tontería.
Juntamos todas las coladas y reducimos a la textura y sabor deseados y salamos AL FINAL siempre y si es necesario, probablemente no lo sea y reservamos templado.



A mí me gusta muy reducido, siempre digo que hago miel de carabinero, el símil es por la textura, hay que reducir hasta que llegue a ese tipo de textura melosa, sin añadir nada, ningún espesante ni nada, solo a base de reducir, decir que yo en estos casos nunca salo, el resultado es una bomba casi desbordante de sabor, de mar, de potencia.

Vamos con el bonito, con el maltratado bonito.
Repasemos, nos habíamos quedado en que ya estaba "cocinado" al vacío previo marinado en sal y azúcar.
Ahora vamos a pasarlo por la sartén.



Antes de meterlo en la sartén preparamos una mezcla de AOVE y salsa de soja, como no son demasiado miscibles los ayudamos a que pierdan esa timidez y se mezclen con unas varillas o similar, lo emulsionamos un poco.


Introducimos en la mezcla nuestro bonito y ya está listo para pasar por la plancha muy caliente con AOVE.
Primero tostamos bien una cara, ponemos sobre la superior "un poco" de sal gorda y buena, yo uso rosa del Himalaya, damos la vuelta e igualmente la tostamos y ponemos sobre la cara superior ahora tostada, sal gorda.
Luego lo mismo por los cantos, que quede sellado y tostado en su totalidad.
Odio dar tiempos, pero para que os hagáis una idea, con un minuto por cada cara es suficiente.
Pues ya está, en el plato una base del fondo de carabinero, meloso, potente y sabroso donde los haya, el bonito y listo.



A la hora de emplatarlo va en gustos, podéis poner el bonito en el plato y naparlo con el fondo, poner el fondo en la base y el bonito encima, que no se toquen el bonito y el fondo, a vuestro gusto que sois los que lo vais a comer.
Sólo falta que hacer con el cuerpo del carabinero.
Para no complicarnos lo pasamos por la plancha ligeramente y listo, al montón que pocos son.
Yo alguna vez lo semi congelo y con la mandolina japonesa hago un carpaccio y, o bien lo marinas ligeramente, o simplemente atemperado y listo, exquisito.
Hoy no tengo tanto tiempo y no siempre apetecen carpachitos pijis ;-)
Espero que os preste, es una pasada de plato en el que con solamente dos ingredientes rozas el cielo, yo por lo menos.



A este del post le di un poco más de calor de lo que acostumbro, las personas que lo iban a comer lo prefirieron un poco más hecho, a mí me gusta un poco menos, aunque así está muy bueno y jugoso igual.


Ah, se me olvidaba, que listo soy!!!
Diréis, muy bien lolín, pero yo no tengo máquina de envasar al vacío, ya no puedo hacer así el bonito??
Puedes, así no, pero queda buenísimo igual.
Lo marinamos igualmente, lo secamos, nos saltamos el tema de envasarlo y la cocción a baja temperatura, lo introducimos en la mezcla de salsa de soja y AOVE y a la sartén con él, lo mismo que conté antes.
Cuando sale de la sartén, el bonito estará helado y crudo en el interior, lo mejor que se me ocurre (y funciona muy muy bien) es meterlo al micro, yo siempre lo hacía así.
No os asustéis, en mi micro lo meto dos o tres tandas de 20 segundos, depende del grosor, esto es importante, si le metéis un minuto en vez de 3 tandas separadas de 20 segundos os lo cargáis y se seca.
Queda clavado y perfecto, el micro no se come a nadie y me gustaría que los que critican este método lo probaran sin haberles avisado de que estaba hecho así...

Ahora ya sí que está listo, a comer que se enfría!!!!!!!!!!!!!!!!


viernes, 18 de marzo de 2011

Ternera ecológica Bioastur





Hoy voy a presentaros uno de esos productos que una vez los conoces se convierten en imprescindible.
Yo siempre le di mucha importancia a la alimentación y cada día se la doy más.
Aparte de aprender a comer, cosa para la que no hay edades, gran parte de la población adulta aun no aprendió, hay que aprender que es lo que comemos y de dónde viene, muchas veces seguro que si tuviéramos toda esa información no comeríamos las cosas que comemos.

En mi caso, el tema de verduras, hortalizas y frutas más o menos lo tengo solucionado, el pescado estoy feliz con mi pescadero, harinas y demás productos de la despensa también, en las carnes estaba un poco a medias, tenía conejo casero, pitos, gochu astur-celta, buey y patos, pero me faltaba la ternera.
Últimamente la estaba comprando en el Alimerka, ahora la trabajan ecológica, pero tampoco me convencía del todo.



Con estos antecedentes, llegué a descubrir a Bioastur y la verdad, estoy muy contento.
La historia se remonta hace ya bastante tiempo, año y medio aproximadamente, cuando en una gran comida en el Corral apareció un plato con ternera, una especie de albóndiga casi cruda en su interior, ohhhhh dije yo, ya la jodimos, ternera ahora, con lo bien que íbamos...




No me gustaba la ternera y ahora tampoco es que me apasione, pero recuerdo ese plato aun mucho tiempo después como uno de los grandes, lo echo de menos.


En sucesivas visitas el plato fue cambiando, pero siempre con la base de la misma ternera, la de Bioastur, hasta que en mi última y reciente visita me presentó una pieza de falda minimalista donde las haya, horas de vacío a baja temperatura en un caldo enriquecido de pitu.

Justo en esa comida en el Corral, coindicí con Mery, responsable de Bioastur.
Estuvimos un rato charlando y me estuvo hablando del proyecto, su filosofía, cómo hacían las cosas y el proyecto me enamoró, y lo hizo porque ya había probado el producto varias veces y porque creo en su filosofía al cien por cien, creo firmemente que es la única manera posible de hacer las cosas en estos tiempos que corren, si queremos ya no un mundo mejor, si no un mundo para nuestros hijos.



En su web hay información clara sobre la empresa, filosofía, pedidos, lotes, precios etc etc, aconsejo visitarla.
Hice el pedido un lunes y tardaron en servirlo a mi casa aproximadamente 10 días.
Pensad que son una cooperativa muy pequeña y su manera de funcionar es que cuando hay cantidad suficiente de pedidos sacrifican una ternera.
Cada ternera es distinta, son criadas ecológicamente y en semi libertad, cada animal es completamente distinto a los otros, con la consiguiente variación de pesos, así encontramos canales de 130 kilos y otras de 180 dependiendo del animal.
Es por esto que la composición de los lotes son aproximadas, dependiendo del animal pueden venir un poco más entrecots, o de asar, o de filetes etc etc...



La carne llega a tu casa en una caja de cartón, perfectamente refrigerada y embalada, con lo que la cadena del frío no se pierde en ningún momento.
Viene envasada al vacío en paquetes aproximados de medio kilo y tiene una caducidad de un mes.
Hombre, no se si habrá familias que consuman 10 kg de ternera en un mes, pero lo suyo es congelarla, además yo dudo de ese mes de supuesta vida en el frigo.
En esos mismos paquetes se congela perfectamente, yo la envasé al vacío en raciones más adecuadas a mis necesidades y las congelé.



Lo primero que llama la atención es el olor, huele a carne, eso es buena cosa, antes de consumirla hay que desenvasarla y dejarla a temperatura ambiente un buen rato.
Los solomillos son perfectos, los entrecots lo mismo y las demás piezas igual.
El problema viene con los filetes.
Tenéis que tener claro, que como en todo lo ecológico, el aspecto visual no es la mejor característica del producto.
Las hortalizas y verduras ecológicas suelen ser mas bien feonas y poco atractivas visulamente, aquí igual.
No te encontrarás esos filetes dignos de inmortalizarlos en un cuadro, enormes y sin un solo defecto (excepto lo importante...) de las carnicerías "industriales".
Algunos filetes tienes defectos, alguna vena, restos de sangre, algunos vienen un poco rotos, otros cortados demasiado finos.
He de decir que esta falta sólo la noté en los filetes, el resto de cortes viene perfecta.


Y ya que estamos de críticas haré otra, los paquetes vienen etiquetados con la siguiente nomenclatura, carne de asar, carne de guisar, filetes etc etc.
Hombre, yo creo que hay que presuponer un poco de inteligencia y formación al consumidor y decirle que pieza en concreto está o va a consumir, a mí que me digan que es, morcillo, falda, espaldilla etc etc etc y ya veré yo que hago con ella, si la guiso, si la aso o si la como cruda, no porque alguien en un matadero determinado considere que esa pieza es para asar va a ser la mejor manera, pero si no sé que corte es mal voy a poder decidir que hacer con ella.
Esta crítica la puse en conocimiento de la empresa y me dijeron que los del matadero tenían problemas con la impresora y que tratarían de solucionarlo.

Las terneras son de raza Asturiana de Montaña, por definición y características dan unos filetes fibrosos y pequeños, si a esto le añades que son terneras trabajadas, no están estabuladas de continuo, son animales de montaña con lo que conlleva, es una carne más trabajada, más intensa, más mineral, también lo es menos visual y más imperfecta.
Si a esto le añades que no tienen matadero propio (trabajan con Ascar-Sala de despiece, autorizado por el COPAE) y que dicho matadero no pone el esmero que seguro ellos pondrían, pues eso, que seguro que hay margen de mejora, pero para eso hay que crecer como empresa, y aun son muy pequeñitos, por suerte y por desgracia, aunque seguro que esto cambiará.



Son animales que se sacrifican a partir de los 12-13 meses.
Se sacrifican con una pistola aturdidora para que no sufran y luego se desangran, esto es doblemente beneficioso, el animal no sufre, cosa que nos debería de importarnos a todos y además la calidad de la carne es mejor porque no hay estres post mortis que tanto perjudica a la carne.



Y poco más que pueda contaros, sólo me queda una cosa, evidentemente la carne no es para mí (comemos demasiada carne roja, se abusa y eso es malo, yo las pocas veces que la como, como carne de verdad, cuanto más vieja mejor), pero este fin de semana y antes de congelarla, ataqué duramente un entrecot y un solomillo y he de decir que es una cosa extraordinaria, del solomillo lo esperaba, pero el entrecot era pura mantequilla, no hacía falta cuchillo para cortarlo y era sabroso, para ser ternera era sumamente sabroso.
Muy muy buena carne.

Y acabo diciendo una cosa que se me olvidaba, importantísima, y es la poca cantidad de agua que tiene esta carne, se nota al envasarla y al freírla, al guisarla, se ve que engordan naturalmente, sin prisas, sin atajos, que no están infladas de medicamentos.

Si os parece mucho un lote de 10 kilos seguro que entre unos cuantos lo veis más atractivo, lo podríamos gestionar desde aquí si hay algún interesado, comprando el lote el kilo sale a 12,50 más iva.
En su web podéis encontrar alguna tienda en la que venden su carne, yo lo tengo mirado y evidentemente sale sensiblemente más caro, pero para un primer acercamiento y valorar si merece la pena meterse en un lote está bien.