lunes 16 de noviembre de 2009

Al son del Indiano



Empecé mi andadura en la alta gastronomía con este restaurante hace muchos años, en el 95 más o menos.
Esto es cierto, aunque no menos cierto que después de esta visita tuve el tema un poco abandonado jeje y lo retomé hace "4 días" convirtiéndome en el mayor de los sectarios y apasionados de este caro mundo.
Bueno, al tema, que tenía un montón de ganas de volver, de charlar con Paulino, del que tenía un gran y entrañable recuerdo y que después de esta visita no hizo si no mantenerse o aumentar si cabe.

Tuve la suerte de que me regalaran para el cumpleaños un fin de semana en al son bajo el nombre comercial de 1+1=1, se trata de una noche de casa rural (que está a escasos 50 metros del restaurante) y una comida o cena en el restaurante, esto son 120 euros dos personas, me parece un precio imbatible y una pasada, yo desde luego una vez al año por lo menos volveré.
De la casa rural poco diré, todo está más que correcto, chimenea, vistas impresionantes, tranquilidad total y sobre todo, y repito, sobre todo el trato humano que allí te dan, les estoy totalmente agradecido por las atenciones prestadas.

Poco que decir de la sala que no se haya dicho ya, el nombre de este restaurante ya nos da una pista de lo que encontraremos dentro.



Empezamos con lo importante, la zampa :-)
Tuvieron el detalle de cambiarnos un plato del menú porque Marta estaba con su barrigona.
Al llegar pasamos por el restaurante a hablar con ellos para la hora de cenar y tal, vieron a Marta embarazada y sin decir nada nos cambiaron el menú y lo adaptaron a ella, no vegetales crudos y no carne poco hecha.
Cuando nos sentamos y nos cantan el menú nos dicen que lo adaptaron a nosotros por este motivo y que si queríamos adaptar lo que quisiéramos que sin ningún problema, todo facilidades.



Empezamos con una mantequilla casera a modo de aperitivo de la casa.
De mano la aborrezco porque estoy ya aburrido de esta costumbre afrancesada y un poco caduca, pero esta me sorprendió, sin duda la mejor y más sabrosa mantequilla que probé nunca, impresionante.



Llegan las famosas croquetas líquidas de ortigas con queso de cabra y reducción de remolacha.
Pequeñas, perfectas para comerlas de un bocado, se cogen con los dedos y se aplastan entre la lengua y el paladar, es divertido el juego de la explosión, pero como ya os dije varias veces, ya me saturé de croquetas líquidas, no me entusiasmó el plato.



Aparece como segunda entrada una tapa de queso fresco con wasaby, langostinos, crujiente de puerro y vinagreta de soja con miel.
Plato frío de verano, muy resultón a la vez que sencillo, no enamora pero se agradece en la mesa.
Se trata de un queso fresco tipo afuega'l pitu potenciado con wasabi, rodeado de una juliana de puerro tostadina y muy prestosa y un langostino de calidad, redondea el plato la vinagreta no excesivamente potente.
Nos contaba Paulino que en 30 litros de queso añaden una cucharilla de wasabi, así que si alguien se atreve a jugar con el wasabi cuidadín porque acabáis en urgencias.



Por fin aparecen los principales, una de carne y otra de pescado.
Salmón salvaje de Alaska.
Un descubrimiento, algo que todos deberíamos probar.
El color cambia respecto al salmón "comercial", aunque esto no dice mucho porque depende del método de cocción.
No me resisto a meter la nariz en el plato, vaya como huele el salmón!!!!!!!!!!!!!!
o esto esta pasado o es un pez muy raro.
Lo pruebo y se produce la magia, salmón extraordinariamente potente, ligeramente salado, pero no porque se le haya añadido en la preparación, desde luego puedo decir que solo comí salmón 1 vez en mi vida, esta.
La preparación muy sencilla, supongo que preparado en el rational sin más, sobre unas perfectas y pochadinas patatas panadera, gran plato que añadir al curriculun de sabores descubiertos y que te enriquecen.



Y llega la que iba a ser la estrella de la noche.
Confit de pato a la naranja.
Brutal, nos contaba Paulino que lo confitan a baja temperatura en grasa de pato durante 15 horas.
Bueno, la carne proviene de muslos de pato, cocinada como dije arriba, una vez perfectamente guisada la tuestan imagino que con el grill hasta darle un toque único.
La salsa es viciosísima, con un toque de naranja, exquisita, un platazo.



Tiramisu
Clásico y perfectamente ejecutado postre, sin sabores ni vueltas extrañas, muy rico, acompañado por una galletina riquísima.



Nuestro arroz con leche
Este ya tiene alguna vuelta más, en el fondo una gelatina de limón, buena y casera, una finísima crema de arroz con leche y un helado de canela.
No me emocionó tampoco y después del pato casi cualquier cosa era bajar el nivel.

Variedad de vinos a elegir, tintos, blancos y cavas, todo dentro del menú, todos ellos clásicos, el elegido fue un mayor de castilla roble, poco que decir de él.

Un poco de sobremesa porque estábamos cansados y el cafetín abajo, en la sala de arte que llaman, donde Paulino te prepara el café, te o infusión que elijas.
Amplia carta de tes e infusiones.

Resumiendo y escribiendo esto varias semanas después de haber ido, me gustó mucho y volveré sin duda, uno de los básicos y grandes de Asturias para mi y no solo en cuanto a lo gastronómico se refiere, tiene algo especial, a mi por lo menos me llegó.
Hay algo en esta casa que engancha, que te llega y para un flipao de la cocina como yo es un placer poder hablar largo y tendido con Paulino tomando el café relajadamente.
Como anécdota diré que al ver a Marta tan embarazada, habló con la gente del pueblo para estar ya preparados por si había parto en Malleza, tenía un plan en toda regla montado jeje, fulana que ya había atendido 3 partos sería la matrona, él también, mengana se encarga de las toallas, la otra del agua caliente y así un largo etcétera hasta completar un plan en el poco o nada podría salir mal jeje, Malleza estuvo en alerta esa noche ;-)
Gracias al son y a la responsable de la casa rural por hacernos pasar un fin de semana inolvidable, la próxima vez iremos 4 :-)



Os dejo con las vistas que tenia desde la ventana de mi habitación, si escribiera los post desde ahí seguro que me salia algo decente de vez en cuando ;-)


video

sábado 7 de noviembre de 2009

Soufflé de avellana



Por finnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn :-)
Ya dije muchas veces que mi postre preferido es el soufflé de avellana del señor Martino, es una cosa que me puede, soy adicto.
El capullo de él no suelta prenda de la receta jeje, así que no hay más narices que probar y probar.
Lo único que sabía es que no lleva harina, que lo hornea congelado y 4 nociones que dio en su blog.
Después de varios intentos y pruebas di con algo lejanamente parecido al original, pero que para hacerlo uno mismo esta maravilloso.
En principio probé a hacerlo con menos yemas y un poco de harina de maíz y levadura, estaba bueno, pero me apetecía hacerlo sin nada de harina.
Yo creo que no hay más coj... que meterle yema como pa una boda jeje, así que ahí va la receta.
Al no tener receta lo hice a ojímetro y no apunté pesos ni nada, así que si os interesa y lo vais a intentar procuraré daros las proporciones exactas, vosotros diréis.
Yo usé la thermomix para montar las yemas con azúcar y un poco de miel, los que no tengáis lo hacéis al baño maría y con varillas y ganas.
En la thermo las monto 4 minutos a 37º veloc 3,5.
Cuando acaba le pongo 5 minutos, veloc 3,5 y sin temperatura y están listas las yemas.



Usé 12 yemas (salen 12 souffés) y unos 50 gr de azúcar blanca ecológica y 50 de azúcar de caña ecológica.
Juntamos todo esto y montamos las yemas.
Mientras, fundimos mantequilla con chocolate blanco, más o menos la mitad de una pastilla de 250 gr con unas onzas de chocolate blanco, unas 6.



Cuando esté fundido esto lo dejamos enfriar porque lo añadiremos a las yemas montadas y si está muy caliente nos las cuaja.



Juntamos las dos preparaciones.



Molí una bolsa de avellanas tostadas, 200 gr, bien molidas y lo añadí a la preparación, cuidado que no queden grumos.



Para ayudar un poco al soufflé, monté las claras pero usé solo un poco, porque sale mucho merengue de montar 12 claras, menos de la mitad, un cuarto aprox.



Toda esta preparación hay que tratarla con mimo y movimientos envolventes, yo uso las varillas pero con mucha delicadeza, tal vez sea más adecuada una cuchara de madera.
Y ya lo tenemos, rellenamos una manga pastelera y llenamos nuestros moldes previamente engrasados con mantequilla y enharinados a 3/4 porque en el horno sube un poco.





Aquí está uno de mis principales problemas, los moldes, no tengo los guays de cocina :-( así que uso unos de usar y tirar que uso para el coulant de chocolate, son del mercadona, vienen 12 en un paquete.
Para desmoldarlo es un coñazo, los soufflés son muy delicados y tienen una cara "bonita", la de arriba.
Si los desmoldamos dandoles la vuelta nos queda la cara fea para arriba, asi que hay que ser un artista para conseguir dejar la cara guapa para arriba.



El horneado
Otro problemilla, estos de la foto los acabo de hacer para comer, por la mañana hice la masa y congelé todos los soufflés menos 4 que son los que hice sin congelar.
Los hice a 180º 5 minutos pero así es casi imposible desmoldarlos, entonces le meti 1,5 minutos a 200º y quedaron listos.



Los congelados supongo que se harán un poco mas altos de temperatura y un poco mas de tiempo, ya lo vais viendo y ya os contare yo.
y poco mas, me presto mucho comerlos hoy y aprender a hacer algo ligeramente parecido al dios de los postres para mi.
Esta es una primera aproximación, cuando lo tenga controlado haré otro post mas pofesional ;-)
Os dejo con una foto del original, el del maestro.



Esta esta sacada de su web, como veis hay una pequeña diferencia con el mio jeje.



En la foto que abre el post se quedo un poco frio, tardé en desmoldarlo, hacer la foto y tal, y el relleno líquido se espesó un poco.
Vamos que visualmente quizás no sea muy atractivo y hay que mejorarlo pero de sabor esta increible.
Pd.: Don Xurde, vas a tener que probarlo jeje

A este postre le va bien este vídeo, un pequeño homenaje a un grupazo asturiano que tristemente desapareció hace poco por lo de siempre, por lo mismo que cerró l'alezna ...

video

miércoles 4 de noviembre de 2009

Fabes con langostinos


Vamos con una clásica y muy muy fácil, sólo necesitamos un poco de tiempo (que aprovecharemos para hacer otras cosas) y unas buenas fabas, básicas para un buen resultado.
Para hacer estas fabas usé mi lecreuset que por sus propiedades me pareció muy interesante usarla para un guiso de este tipo, el resultado fue bueno pero no sé si más que con una olla convencional.
Empezamos poniendo las fabas a remojo (mejor mineral, la dureza del agua afecta notablemente) el día anterior para prepararlas para lo que les espera.
Cuando haya pasado el tiempo, cuanto más mejor, las escurrimos y ponemos en la olla con unos buenos trozos de cebolla, ajo, laurel y perejil, yo solo lo tenía cortado y es un coñazo luego para quitarlo, así que mejor entero y atado para poder retirarlo rapidamente.



Cubrimos con agua y a guisar tradicional y lentamente.
Aquí cada uno como le hayan enseñado, que si agua fría, que si agua caliente, que si asustarlas, que si la güela fuma, mi teoría es que si las fabas son buenas da igual lo que les hagas (dentro de unos límites), mientras las trates suavemente estarán perfectas.
Ahora a guisar a fuego lento unas cuantas horas, depende del tipo de agua que usemos, de la faba, vamos, que hay mil variables para dar un tiempo fijo pero es tan fácil como probarlas.
No tengáis prisa y evitar la tentación de darle más fuego para acabar antes, darles el tiempo que necesitan que os lo agradecerán.



Cuando estén listas se escurren y reserva el caldo de cocción.



Mientras tanto hacemos un caldo de langostino como siempre, con las cabezas y cáscaras, reducimos hasta dejarlo pontentín aunque no reducimos tanto como otras veces, salamos.



Ahora tenemos que juntar los dos caldos, tenemos que hacerlo de tal manera que nos quede la proporción exacta, es decir, la cantidad que queramos de "líquido" en nuestras fabas y luego la potencia de sabor que queramos, añadimos más o menos caldo de uno o de otro.
Hay que tener en cuenta que de un día para otro se secan mucho, si pasa esto podeis añadir un poco de agua al calentarlas, como están potentes de sabor no pasa nada y lo permite, siguen estando muy buenas.
Añadimos con delicadeza las fabas a nuestro caldo final y guisamos otro poco a fuego lento y movemos la olla con movimientos circulares repetidamente.
Si no os quedó el caldo gordo y lo queréis podéis triturar unas fabas (las que se hayan roto) con un poco de caldo para engordarlo un poco.
Ahora en una sartén con AOVE salteamos unos langostinos curiosinos y añadimos en el último momento a las fabas, un poco de perejil picado y listas.
Si las hacéis el día antes, que estarán más ricas y el caldo más gordo, los langostinos los añadís justo antes de servirlas.
Ah, yo a los langostinos les recorto con una tijera las patas y las barbas para no encontrarlas por ahí que es un coñazo.

También añado un poco de caldo a la sartén en la que hice los langostinos para echar ese aceitín con todo el sabor del langostino a la fabada.



Y poco más, que están para morirse, a mi me encantan.



También las podéis hacer con verdinas, más delicadas y típicas con marisco, a mí personalmente me gustan más estas.
Pd.: No quería decir el tiempo que me llevaron por no desanimar a la gente, pero me llevaron unas 8 horas de fuego...
Pero no lo tengáis en cuenta, no siempre es así.



Ahora, pasen y vean, que van a disfrutar.
Que cosas se hacían hace 39 años eh???


video

jueves 29 de octubre de 2009

Restaurante Diego


Me gustó mucho este menú, 25 eur+iva, bebida incluida.
Después de esta introducción empezamos a describir un poco como y que comimos.
El restaurante Diego está en Piedras Blancas, cerca del hotel, de la gasolinera y del polideportivo.
Es un restaurante pequeño, acogedor, bien puesto y muy guapo y prestoso.
Lleva poco tiempo abierto, desde el 2006 o 2007.
Actualmente está basando su oferta en un menú del día, de producto y actualizado.
Cabe reseñar que también oferta este menú para cenar.
Me parece una propuesta interesantísima, por poco más de 25 euros comes o cenas muy bien, un servicio ejemplar, tranquilidad y buenhacer en la cocina.
Este menú se compone de una entrada, un pescado y una carne, postre y vino, varía en principio semanalmente, aunque siempre sujeto a los caprichos del mercado.
Al poco de sentarnos nos traen unos bollos de pan recién horneados, riquísimos e inmediatamente después, la entrada del menú.
Antes de contaros que tal fue la entrada diré que eché de menos un aperitivo de la casa, no se, parece que ya se acostumbra uno a una pijadina de la casa antes de comer, pero bueno, una apreciación personal y sin importancia.
Llega la entrada.



Virutas de foie con compota de manzana y caramelo de vino tinto de Castilla y León.
Una base de compota de manzana, nada dulce, por si misma y probándola sola puede que un poco sosa, pero en conjunto con el plato perfecta.
La rodeaban unas abundantes y correctas virutas de foie bañadas por una reducción dulzona de vino tinto.
Plato sin complicaciones, abundante y prestoso, nos gustó.



Bacalao al horno con spaguetis en tinta de calamares, salteado de langostinos y tomate cassé.
Bacalao al horno, en su punto para la mayoría de la gente, para mi un poco pasado, pero por muy poco, de calidad standard.
En la base unos spaguettis negros como el demonio y que estaban tremendos, nunca compre pasta buena y no se si esta sera de esa, pero para mi fue un descubrimiento, riquísimos y en su punto perfecto.
Acompañaba una especie de pisto de verduras un poco pasado de orégano para mi gusto bajo el nombre de tomate cassé.



Cordero confitado a baja temperatura, patatas panadera y salsa española
ignoro si tienen roner o lo confitan en aceite o como lo hacen, cordero perfectamente deshuesado, quizas un poco pasado de grasa y con trozos demasiados grandes.
Yo le hubiera dado un golpe de plancha en el ultimo momento.
Una base de unas tradicionales patatas panadera y una salsa española.



De postre arroz con leche y crema de chocolate
Una crema de arroz con leche fuerte, con algún tipo de licor sobre una crema de chocolate, no demasiado "chocolatera".

Te daban 3 vinos a elegir, tintos y blancos, yo elegí un blanco, casa mauro, rueda, perfecto de temperatura y servicio de vino durante la comida.

Estuvimos muy agusto, muy buen y atento servicio, espero volver pronto.



video

miércoles 21 de octubre de 2009

Bonito, su jugo, chocolate y piñones






Vamos con una receta un poco atrevida, tanto por la combinación de sabores, no apta para l@s más clásic@s, como por la forma de preparación del bonito, en la que interviene el, por muchos denostado, microondas.
A mi en este caso me da un resultado formidable y animo a cualquiera a probar a hacerlo así, bueno, más adelante os cuento, no empecemos la casa por el tejado, aunque quien dijo que no se podía????
Para esta receta necesitamos un taco de bonito gordo, de esos que mi amiga pescadera del alimerka de Piedras sabe hacer para que tu te busques la vida, y espinas o la cabeza del bicho, cuanto más mejor.



Empezamos haciendo un fondo, fuerte y reducido, con las espinas y cabeza.



Para ello hay que desangrar muy bien todo, la cabeza y espinas, lo metemos en agua con hielo y lavamos perfectamente.
A la cabeza hay que hacerle más cosas, es un poco engorroso, hay que quitarle los ojos, cacho ojos, agallas etc etc, dejarla lo más limpia posible, es muy dura por algunas zonas y os costará, pero se puede bien.
Una vez tengamos todo limpio y listo, en una olla con un poco de AOVE tostamos todo, espinas y cabeza, con paciencia y una espátula de cocina para ir levantando los tostados.
Os llevará tiempo, unos 15 o 20 minutos y la mano se os quedará echa caldo porque en esa olla hay un infierno metido (estamos a tope de potencia) y tenéis que estar ahí dando con la espátula sin parar, pero merece la pena, hay que curtir esas manos coño!!!!!!



Este paso es el más importante y costoso, luego está chupao.
Cuando acabemos, la cabeza se deshizo y tiene que haber tostado todo en la olla, desglasamos con un poco de vino blanco y cuando evapore el alcohol cubrimos con agua y dejamos cocer.



En este caso no añadí ninguna verdura ni aromático ni nada, sólo una mínima cantidad de vino blanco para desglasar que apenas deja huella, pero podéis añadir las verduras que queráis para enriquecerlo más, yo lo quería puro, que fuera puro bonito.
Lo dejé cocer (no recuerdo cuanto tiempo, pero supongo que de 45 minutos a 1 hora) y lo dejé enfriar, una vez frio lo metí en la nevera (con todas las espinas y todo) y al día siguiente estaba como una gelatina dura, la cosa pintaba bien!!!!!!



En la superficie queda sin solidificar el exceso de grasa que retiramos facilmente con una cuchara (en la foto ya la retiré).
Ahora calentamos hasta licuar y colamos perfectamente todo, tiramos las espinas y reservamos en una olla todo el caldo que, como siempre, reduciremos a fuego fuerte.
Probarlo así, sin una gota de sal y sin reducir, veréis que ya "sabe".
Según va reduciendo se va transformando en algo maravilloso.
Por otra parte fundís al baño maría, al micro o a fuego muy bajo, unas onzas del mejor chocolate negro que tengáis o podáis comprar, yo uso el valrhona.
Cuando tengáis muy reducido y potente el fondo de bonito vais añadiendo, sin parar de mover con las varillas para que se integre todo bien, el chocolate fundido.
Una cosa importante, es chocolate es un puñetero tremendo y la relación que tiene con el calor es un poco delicada y caprichosa, si os pasáis de calor la cagamos, así que ir poco a poco, a fuego lento, una vez que ya esta todo integrado, el fondo y el choco, no hay problema ya, pero aun así no trabajéis la salsa a fuego fuerte.
Vais probando hasta dar con la proporción que os guste.
No tengáis miedo porque el bonito puede con el chocolate y el resultado es claramente un sabor a bonito pero con un matiz de lo más prestoso, a mi me flipó.



Bueno, ya tenemos nuestra preciada salsa, ahora a tener cuidado porque es un poco sensible a la temperatura, fuera del calor se empieza a poner demasiado melosa y acaba no pudiéndose trabajar con ella de espesa que se pone, si os pasa eso la ponéis al fuego, bajo bajo, y la alargáis con un poco de agua, muy poco, la trabajáis con una cuchara o varillas y pronto se quedará como nueva.
Si la congeláis, lo mismo, se recupera facilmente.
Vamos a tostar en una sartén nuestros piñones, al tostarlos se potencia mucho su sabor.
En una sartén sin nada de aceite los ponemos al fuego, los movemos cada poco para que no se quemen.



Ahora toca hacer y dar con el punto exacto con este cacho taco de bonito.
O lo fríes con 1 litro aceite o es imposible hacer este taco tan gordo por dentro, así todo el resultado sería un desastre, para mi gusto por lo menos, para hacerlo por dentro quedaría reseco por fuera.
El bonito nunca fue una cosa que me entusiasmara y ahora se porque, por el exceso de fuego con el que siempre lo comí, es mentira que es seco, al contrario, es de lo más jugoso, lo hacemos seco con los excesos de cocciones a las que lo sometemos.



Yo lo hago así y queda increíble, primero lo seco con papel de cocina perfectamente, el bonito debe estar a temperatura ambiente, sacarlo de la nevera una hora antes por lo menos.
En una sartén con un hilo de AOVE y muy caliente lo pongo (sin salar) por el lado de la piel hasta que la piel quede bien hecha, un poco tostadina (luego nos la comeremos y veréis que manjar), luego cambiamos de cara hasta sellarlo bien, poco tiempo por cada cara, nunca más de 30 segundos, asi sellamos todas y cada una de las caras del taco y lo sacamos.



Por el interior estará crudo aun, pero por fuera estará en su punto perfecto.



Pues como hacemos ahora???? yo lo meto al micro 30 segundos y queda niquelado.
Los tiempos son orientativos, depende mucho del grosor del taco y del micro, cada uno es un mundo, pero ir probando de poco en poco, si con esos 30 segundo no llega, le metéis otros 30 o menos.
No es lo mismo 1 minuto del tirón que 30, parar, y otros 30.
Ahora a emplatar, el taco, bañamos con la salsa que tiene que estar a una perfecta temperatura y añadimos los piñones recién tostadinos que dan un aroma riquísimo y listo, a desmallarse comiéndolo.
Los que soláis comer el bonito "bien hecho", vamos, como toda la vida se comió, os aconsejo que probéis a hacerlo menos, la mitad del tiempo que soléis hacerlo, veréis que cambio, hay que acostumbrarse a comer los pescados menos hechos, es una pena porque los destrozamos con esas sobrecocciones, aunque por supuesto, que cada uno lo coma como le salga de entre Candas y Luanco, que está Antromero ;-)

pd.: perdón por la calidad del video, poco hay por ahí de la buena de Azuzena, para mi un TEMAZO.

video

sábado 17 de octubre de 2009

Croquetas de langostinos



Me encantan, nos encantan en casa y ultimamente están teniendo mucho éxito siempre que las hago, así que a ver si soy capaz de explicaros bien como las hago.
Como siempre o casi siempre en la cocina, la base de todo son los fondos, hasta para unas croquetas, "simples" croquetas los necesitas, o yo los necesito para encontrar el sabor que me gusta.
Os pongo unas cantidades que uso y que me dan buen resultado.
Salen estas que os pongo en la foto, si queréis más dobláis cantidades.



Son 80 gr de mantequilla, 105 de harina y 1 litro de leche.
Aparte necesitamos un buen fondazo de langostino, superconcentrado y yo lo ligo con un poco de maicena diluida en un dedo de agua.
Este fondo lo hago con aprox. medio kilo de langostinos pequeñinos, del super, de 6 eur el kilo, crudos por supuesto.



Repetiré por encima como hacerlo, en un hilo de AOVE (aceite de oliva virgen extra ;-) ) tostamos las cabezas y cáscaras de los langostinos que habremos pelado hasta que se pegue al fondo de la olla a fuego fuerte, levantamos los tostados y dejamos que se creen otros nuevos y así sucesivamente, desglasamos con vino blanco (levantamos todos los tostados) y dejamos que evapore el vino blanco, cubrimos con agua y dejamos hervir una media hora, colamos y reducimos a la cantidad aprox. de un vaso pequeño de agua, si hace falta salar se hace al final de la reducción, aunque no hace falta poner nada de sal.
Para levantar los tostados y hacerlo bien es casi imprescindible una espátula de cocina.
Una vez lo tenemos listo desleimos un poco de maicena en agua y añadimos al fondo, damos unas vueltas al fuego con las varillas hasta que quede muy ligado, reservamos.



En una olla donde vayamos a hacer la bechamel (mejor alta para trabajar con las varillas agusto) ponemos la mantequeilla y la derretimos a fuego suave, cuando esté derretida subimos el fuego y añadimos los cuerpos de nuestros langostinos que habremos cortado, cada langostino en 5 cachos, freímos un poco, les damos vueltas fuerte con las varillas para que suelten sustancia y se deshagan un poco, cuando estén listos añadimos nuestro fondo y damos unas vueltas.



Ahora toca trabajar con la harina, tamizada por supuesto (la pasamos por el colador para que quede fina fina), la vamos añadiendo a la olla según va cayendo del colador, poco a poco, y vamos integrándola bien con la mantequilla de langostino.
Añadimos poco a poco trabajando bien con las varillas.



Ahora toca poner la leche, es 1 litro justo, así que perfectamente la podemos echar del brick directamente.
Vamos añadiendo poco a poco la leche, al principio podemos poner un poco más porque el roux nos chupará todo al principio.
Trabajamos con las varillas sin parar, todo el rato, sin miedo.
La leche, por dar una referencia, la pude echar en 10-13 veces, para que os hagáis una idea de que cantidad echar de cada vez.
Cada vez que echeis un poco de leche hay que trabajar la bechamel, ponemos leche y trabajamos con varillas unos minutos, más leche....
Al final se está trabajando la bechamel de 45 minutos a 1 hora, ya vais viendo vosotros como va cambiando.



Rectificáis de sal y añadís si os apetece lo que sea, pimienta, nuez moscada etc etc, yo no le pongo nada y muy muy poca sal.
La vertéis en una fuente y dejáis reposar y enfriar.



Hacéis las croquetas como buenamente podáis, pan rallado, huevo y pan rallado y a freír en AOVE muy caliente.
Yo las hago así y salen realmente buenas, si alguien sabe o puede corregirme o darme alguna idea o técnica lo agradeceré.
Para formar las croquetas yo lo hago a mano, me gustan que queden irregulares y me presta hacerlas a mano, pero podéis poner la masa en una manga pastelera deshechable, cortar la boquilla del tamaño que queramos las croquetas y hacer churros de croqueta sobre una fuente engrasada, luego se cortan con un cuchillo y salen perfectas de forma, tipo industriales.
Y poco más, os animo a hacerlas, si trabajáis bien la bechamel queda finisima, sorprendente y supersabrosas, en las fotos no dicen verdad :-(
Espero que os guste.
pd.: no tuve mucho tiempo para las fotos, así que quedaron un poco reguleras



video

martes 13 de octubre de 2009

El patio de Balbona




Tenía muchas ganas de conocer el patio y la cocina de David Balbona y por fin tuve el placer.
Después de un breve paseo por Pravia, por su zona peatonal, llegamos al patio.
Lo primero que llama la atención es la fachada del edificio, un palacete del siglo XVIII, de piedra y madera.
En él está el hotel casona del Busto y el restaurante que nos ocupa.
La sala principal es como un patio, entra mucha luz por el techo y a él dan las ventanas del hotel, cosa que no me agrada en demasía.



Aparte tiene otra sala para unas 25-35 personas, muy chula para una comida grande o celebración, es la que se ve en la foto de abajo.



La decoración a tenor del palacete, copas riedel etc etc.
A mí personalmente me gustan más los restaurantes pequeños, me dan la sensación de mayor calidez y disfruto más, pero aquí tanto David como el personal de sala hicieron del frío palacio algo cálido.
Aparte tienen una gran terraza que si hace un buen día es una delicia para tomar un vino o incluso comer fuera, aunque ignoro si ofrecen esta posibilidad.



Bueno, vamos al tema, que vais y lo veis que yo me explico como el culo jeje.
Éramos 6 personas y le dijimos a David que de entradas nos sorprendiera, que lo que el considerara.
Llegaron 4 entradas para cada uno, perfectamente emplatadas individualmente y con una buena cadencia.
Previamente a las entradas llegó el pan, varios panes a elegir y de buena calidad, ya sabéis que el pan es un poco el punto flaco de muchos restaurantes, este estaba correcto.
Acompañaba una mantequilla especiada de setas, aunque aborrezca un poco esta costumbre de las mantequillas y no me dé mucho mas por ellas estaba pasable.
Por fin llega la primera entrada, yo ya estaba de uñas pensando en que me iba a encontrar.

Brandada de bacalao con toques de nécora (nécora???? porqué no poner andarica???)
Una brandada sabrosa y clásica, ninguna nota extraña sobre un fondo de andarica, sabroso aunque podría serlo más, un poco de piquillo y una rebanadina de esos panes tostados tan de moda.
Plato clásico, sabores de toda la vida, para mi gusto mejor la brandada que el fondo de andarica que potenciaría un poco más.



Sardina marinada con mosto grand smith y aguacate.
Puede que el plato más flojo, sardina marinada en un mosto bastante dulce de manzana, por ahí andaba flotando unos trozos de aguacate y unas hojas para acabar.



Bacalao confitado en aceite de ajos con sus callos con chorizo
No soy muy fan del bacalao y cada día me reafirmo más en la baja calidad que tiene hoy en día.
Buen punto del bacalao, confitado en ese aceite de ajo que le dejó un leve aroma sobre sus callos con un fondo de chorizo y ternera????, por encima un aceite de perejil que, como suele pasar, aporta más color y vistosidad que otra cosa.
Potentes y sabrosos callos, este plato con un bacalao de los que ya no se encuentran sería un cañón.


Plato de setas, foie a la plancha y yema de huevo.
Plato clásico y que gusta a "todo el mundo" y como no, con, el por muchos amado, foie.
Las setas eran rebozuelos, lengua de vaca y níscalos, bien tratadas, sin excesos, tocho de foie a la plancha, todo sobre yema de huevo, muy buena yema y seguro que de mucha confianza.



Empiezan los principales.
Comienzo por mi plato.
Parca con su fondo.
Me contaba David que es un pescado del que salen muy pocas piezas, de la zona de Navia y de la familia del rubiel, sin dudarlo me decido por él.
El fondo bien hecho, reducido y potente, el pescado en su punto, tirando a poco hecho, tal vez poco para la clientela clásica que pueda tener.
No me enamoró este pez, lo esperaba más potente, pero estuvo bien el plato.
Acompañaban unos guisantes y unos tirabeques ligerisimamente plancheados, joder, como me gustan los tirabeques, tienen una textura impresionante, me encantan, y unos rebozuelos.
Tal vez no haya pillado demasiado bien el nombre del pescado, nunca lo había oído, aunque en cada zona ya sabéis que los nombres de los peces son un mundo.



Chuletón Balbona
En teoría de buey.
Según canta la carta 500 gr de chuletón, en su punto y correcto.
Poco que contar, ya sabéis lo que pasa con la carne, desde luego no va con mis gustos, pero no va esta ni casi ninguna.



Solomillo con foie y salsa px
Más de lo mismo, este no lo probé, tenía buena pinta.
Clásica combinación que no falla para los amantes de lo clásico.
Solomillo plancheado, poco hecho con un trozaco de foie a la plancha y una salsa de px que a priori no me llama demasiado, fue el único plato que no probé pero creo que me hago una idea bastante aproximada.



Cochinillo asado en su jugo, puré de calabaza y manzana asada
Perfecto dominio de la cocina al vacío, vamos, que el palacete hay Roner, mantequilla pura y sabor potente, tan potente como lo puede ser una carne tan joven, golpe de horno para tostar lo justo la piel y potenciar un poco el bocado.
Un juguín ligero del propio cochinillo y un puré de calabaza.
La manzana ni idea donde andaba, pero probablemente en el puré.



Solomillo de ciervo
Empezaba la temporada de caza y abrimos con este solomillo.
Ni más ni menos que lo que se ve en la foto que por otra parte está fatal, me pilló en la otra punta de la mesa y el comensal tenía fame jeje
Unos rebozuelos y una crema de níscalos????
Buen plato, buen producto y buen punto del solomillo.



Merluza del pincho de Cudillero a la sidra sobre patatas panadera y gambas
si viera la foto y no la hubiera probado jamás la pediría.
Esas salsonas sobre el pescado me dan pánico normalmente
esta se puede pedir ;-)
Buena merluza que sólo aportaba la textura porque su leve sabor estaba tapado por la potente salsa, la sidra daba el perfecto puntín de acidez sin abusar y sin pretender ser la protagonista.
Plato de gustar a todo el mundo, a mi incluido.



Hasta aquí diremos que es una cocina con muchas posibilidades, pero que se ve un poco capada por lo que exige la clientela, es la impresión que me llevé.
Me gustaron los puntos de las carnes y del pescado, no abusa del fuego, los respeta, los fondos son sinceros y el producto bueno.
La carta la podéis ver en la web, fuera de carta siempre tiene alguna cosina en la que igual arriesga un poco más, es muy clásica, al igual que la carta de vinos, pero a ver quien es el guapo que le echa 2 coj...es y hace una cocina arriesgada allí, 4 locos caeríamos por allí y ese palacete no creo que sea demasiado fácil de amortizar.
Es una cocina tradicional un poco evolucionada en presentaciones y alguna técnica.

Bueno, vamos con los postres.
Pastel fluido de avellanas.
Empiezo por el mío, no es ningún secreto que ando pillado con el soufflé de Pedro, es mi postre favorito hasta la fecha, y aquí me atreví y claro, las comparaciones son odiosas.
Por un malentendido llegó tarde y un poco desarmado pero estaba bueno, las prisas por este malentendido seguro que hicieron que la estructura se rompiera un poco.



Flan pepito
Muy rico para mi gusto, me gustó mucho, sólo probé un trozo pequeño pero estaba muy rico.



Sorbete de turrón, poco que decir



Coulant de chocolate
Pa chocolateros, no tengo mas que decir jeje.




Los precios los podéis ver en la carta de la web.
Salimos a una entrada cada uno y un principal, postre, 3 botellas de pétalos del bierzo (20 eur cada una) para 6, cafés, chupitos y demás por 345 eur, unos 57 eur por persona y 3 horas de comida, cada cual que juzgue la RCP o la RCCP.
Me quedé con ganas del menú degustación, 3 entradas, un pescado, una carne y 2 postres, 48,15 eur, me parece una buena opción aun sin haberlo probado.
Y acabo diciendo que David en todo momento está presente, antes, durante y después, te recibe, te explica los platos y cualquier duda que tengas, un placer hablar con él.





video